30.12.11

consejos vendo que para mí no tengo

Qué digo yo que si la iglesia católica apostólica romana y la familia (que no familias) no tendrán parroquias, catedrales, iglesias, ermitas dónde reunirse tranquila y apaciguadamente hablando y resolviendo parte de sus grandes problemas sobre cómo otrxs nos estamos cargando su imagen ideal de la vida.

Me petrifica ver como Madrid se paraliza por completo para sus reuniones a lo grande. Para hacerse bien notar, para hacer notar que nos necesitan para tener algo a lo que agarrarse para darse publicidad en un mundo que les da la espalda. ¿Qué bien vivíais en la Edad Media y en la época franquista, a qué si?

A mí para que engañar me molesta la familia. Me irrita la familia así en singular, esa familia que invisibiliza, señala, juzga, muerde, discrimina y odia al resto de las familias en plural.

Sobre la iglesia católica, apostólica y romana sólo diré que dejen de decir al resto lo que tienen que hacer, que barran en su casa que tienen muchas cuestiones que reparar. Y que dejen de hablar de la familia en singular, ¿por que ellxs entonces tampoco son familia según el concepto que ellxs mismos defienden? Ellxs tampoco pueden por lo tanto divorciarse, ni supuestamente tener abortos, así que que dejen de mirarse el ombligo y opinar de todo. Lo de predicar con el ejemplo a veces paradojicamente lo olvidan. Con respecto a su deseo homosexual constante y morboso lo dejaré para otra ocasión ya que esto es digno de unas líneas aparte.

Insisto en que repasen y hagan exámen de conciencia sobre sus grandes asuntos pedófilos, sus ansias de poder y riqueza, y sus odios a cierta humanidad que no son ni queremos ser como ellxs, si no precisamente todo lo contrario, queremos estar tan lejos de ellxs que nos es un dolor verlxs ocupar y apropiarse del centro de Madrid.

Y...que vivan, que vivan las familias plurales, las homoparentales, las monoparentales, las familias que abren sus puertas, las familias que aman a otras familias distintas, las familias que saben vivir y dejan vivir, las familias que piensan con la cabeza y no dejan que nadie ni nada se entrometa en sus maneras de organizar sus vidas y las de sus familias.

Del feminismo a la ignorancia hay sólo un paso

Esta mañana he recibido un mail de felicitación del año nuevo. Hasta aquí nada extraño. Lo "normal" de estas fechas. Lo curioso de esto es que está escrito por una profesora, cuyo nombre lo dejaré en el anonimato, que comienza a escribir usando el los/as, en todos/as las palabras que lo precisan para hacer su énfasis de lenguaje inclusivo y su distinción de género. Pero en la tercera línea bruscamente abre un paréntesis y avisa que-copio palabras textuales-va a dejar de ser feminista en el tratamiento porque es muy cansado.

Ole, ole y oleee. Así se habla y se escribe, con propiedad, estilo, elegancia y sobre todo, sobre todo, y ante todo sabiduría y conocimiento de los discursos feministas.

Hay mujeres que creen que el feminismo es de quita y pon, que es una corriente de la época magdaleniense, o que se utiliza en determinados momentos para querer aparentar ser guay y comprometida  y también que es algo de señoras mayores pasadas ya de rosca. O tal vez es de tipas raras, feas, que no se soportan así mismas y odian a todos los hombres por sistema.

Por supuesto que no debo olvidarme de esas que dicen: Yo no soy feminista pero....y empiezan con un sinfín de peros y cientos de condiciones. Como si ser y declararse feminista estuviera fuera de la ley o fuera una locura de histéricas reprimidas o algo casposo y rancio. También puede parecer que es algo que hay que decir en bajito y con cierta agonía lastimera, por supuesto que sólo a gente muy allegada.

Siempre tengo la sensación, además, que el feminismo no es algo que interese a lxs jóvenes, ellxs creen que esas cuestiones son viejos fantasmas del pasado, algunxs no son capaces de ver más allá de la cortina de humo por dónde asoman los micromachismos.

Y yo mientras me pregunto qué sería de todas nosotras sin los movimientos feministas, sin esas mujeres que nunca dejaré de decir que se dieron, se dan, nos damos y se darán de ostias para que otras tranquilamente puedan obtener derechos y privilegios mientras todo esto pasa ellas, las no feministas para nada, hablan tonterías sin saber, sin preocuparse lo más mínimo en qué son los feminismos y cómo pueden cambiar tu pequeño mundo. En cómo ser performativa y vivir relajada con una misma.

No se despeinen señoras que siempre habrá peluquerxs.

28.12.11

Odio e ignorancia= R. Cohen

Sólo diré que alguien que está sano no es posible sanar ya que es redundante. Lo cual me lleva a la lógica (y mira que de eso yo sí que no entiendo mucho) que el problema lo tiene el propio R. Cohen que no se acepta y que prefiere seguir no sé que de una "línea recta" (palabras textuales- traducidas del propio autor)para abandonar el camino torcido. Este psicoterapeuta estadounidense  tiene una empanadilla revuelta bastante grande en su cabeza. Lo que debería hacer es resolver su historia consigo mismo y luego con los demás, perdonarse, quererse y dejar de publicar libros contra sentido común, contra la libertad y contra la humanidad. Acaso puede que su mediocre libro (que no voy a hacer publicidad) vaya sobre lo que él no se puede decir así mismo. Pero la proyección en los demás del miedo propio no está nada bien, querido Cohen, eso sí que te lo deberías curar. y luego sanar. Le aconsejo fervientemente que escriba en un diario íntimo que luego guarde debajo de unas camisas dobladas en un cajón de la cómoda de la habitación del desván, pero que a los demás nos deje vivir tranquilamente nuestra sana y maravillosa homosexualidad.



Señor, Cohen, señor Cohen, no le dé más vueltas, acéptese tal cual que ya tiene 58 años y la vida pasa pronto.

No trate de curar a quiénes no estamos enfermxs, cúrese así mismo, lo necesita. Y por favor, tampoco trate de comprendernos, no hay nada que explicar.



A las distribuidoras, editorxs, y librerías que acogen o han acogido en sus estantes este libro(por llamarle de alguna manera) les diré que la mediocridad aunque no tenga fronteras, por favor, revisen su política comercial. No todo vale, hay que hacer criba.



No malgastemos el tiempo y los recursos. Hay tantas cosas en el mundo por arreglar, tantas enfermedades sin cura aún, que andar con este tipo de juicios sobre falsedades raya ya el punto máximo de la extenuación.


27.12.11

Lo importante es el término, precisamente.

Esta mañana me he levantado con esta noticia . Se me han quitado las ganas de desayunar. Se me ha puesto la piel de gallina y una bola en el estómago. 

 
Y ahora, toda ufana, dice que da igual el término que se le de a la violencia machista.


No da igual para nada. Cambian mucho las cosas usando una u otra denominación. Todxs sabemos que el lenguaje se usa para concretar, definir, incluir, excluir, nominar o INVISIBILIZAR. Por supuesto señora Mato que no da igual. No da igual que a usted le trate de señora que de chabacana, por supuesto que no es lo mismo, ni da igual. Hablemos con propiedad, designemos con sentido común y no hablemos de esto como un asesinato cualquiera, entendiendo que ningún asesinato es algo banal, hablemos con propiedad y siguiendo casualmente las propias palabras de su Presidente Rajoy "al pan, pan y al vino, vino" pero visto esta que "dime de qué presume y te diré de qué careces". 
Mato no está haciendo bien su trabajo. Y ¿de qué me sorprendo? ¿no lo veíamos venir? La respuesta es SÍ. Las palabras COBARDIA y POCA DIGNIDAD y por supuesto sin total falta de escrúpulos se me vienen todo el rato a la cabeza con este gobierno y más concretamente con esta señora ministra.


Insultante, aberrante, depravado y catastrófico es llamar a las VIOLENCIAS MACHISTAS con un eufemismo; violencia en el entorno familiar.

Empezamos muy mal ministra, muy mal.  ¿Cómo puede ser tan calculadora, obscena y sinvergüenza?

Usando la expresión  violencia en el entorno familiar, ANULA POR COMPLETO LA VIOLENCIA QUE SE EJERCE CONTRA LAS MUJERES rebotando exclusivamente el problema en el entorno que se produce, es decir, el familiar.


No da igual para nada.


Quiero al frente de este tema a alguien concienciadx, valiente, autónomx, sabix, reflexivx, activista, quiero que de una vez por todas, que ya está bien, ya está bien, se deje de victimizar, y de maltratar al lenguaje. Llamemos a la cosas por su maldito nombre y dejemos de tratar a todo como si fueran unos hilishoss de plashstilina.


Lo peor de todo es que no lleva ni una semana siendo ministra…


22.12.11

Quisiera ser tan alta como la luna

De 14 puestos en el Ejecutivo sólo 4 son mujeres. (en mi retina perviven para mi desgracia ocular, imágenes de Rajoy rodeado siempre de mujeres, esas que se dedican a la política aunque implícitamente siempre estén de forma que no molesten, es decir, decorativamente hablando, sólo posando con sonrisa y aspecto-actitud monjil para que nos ilustren así mejor y nunca nos sintamos del todo alteradxs)

Ayer por la noche en el canal de televisión española 24 horas, ellas LAS POLÍTICAS fueron definidas como discretas y moderadas. Al parecer es algo muy prestigioso, y ya si eres mujer y política igual hasta obtienes con mucho sudor alguna pequeña recompensa. Ellos no tienen por qué ser discretos y moderados. Pueden tranquilamente desmoderarse y ser extravagantes que no hay nada que un buen traje y una elegante corbata no puedan esconder. Con lo que llego a la conclusión, no sin después mucho meditar en las mayores de mis discreciones,  que en el contexto político en boca de algunos medios de comunicación priman una vez más ciertas concepciones rancias y estereotipadas de lo que debe ser una buena mujer más si ésta está en un alto cargo político.

La virgencita todo lo ve y todo lo sabe.

Como las mujeres de los presidentes, siempre son definidas como discretas, como mujeres que no molestan a la gran figura de su marido: el presidente. Todavía mi retina recuerda a Elvira Fernández en el balcón de la calle Génova, el 20 N, con esa mirada de cordero degollado, sufriente y pesadumbroso. Ellas siempre son mejor vistas si están en la sombra, como de apoyo incondicional, aguantando de pie además y sobre viento y marea todos y cada uno de los problemas en mayúscula de sus poderosos maridos. Que no se les ocurra abrir la boca no vaya a ser que quien sale de las sombras lo haga con una vela para iluminar.



Ellas son siempre discretas. Como dios manda.

20.12.11

Me quedo con la Etxebarría

Aviso de que voy a ser bastante pedante con lo que cualquiera que lo considere desde ya puede dejar de leer.


Ante la masiva avalancha de comentarios destructivos que a través de twitter han puesto (una vez más) a Lucía Etxebarría en entredicho me declaro a su favor. La polémica esta vez (ya que al parecer casi siempre es vapuleada o jaleada) tiene que ver con unas declaraciones que hizo cuándo se enteró que su último libro "El contenido del silencio" tenía más descargas ilegales por internet que libros vendidos de forma legal. Diciendo que iba a dejar de escribir. A partir de ahí hay mucha gente que parece que ha salido de un charco de ranas.


He de decir que tengo todos y cada uno de los libros de esta escritora en casa y que cada uno me ha gustado de una forma diferente porque quizá los leí justo en el momento que debí hacerlo. Sí, tuve esa suerte, o ese flechazo, según se mire. Creo recordar que el primero fue "Beatriz y los cuerpos celestes" ya hace como muchooosss años y el último "Lo verdadero es un momento de lo falso". Tengo encargado el último libro así que lo leeré en cuánto me libere de todo lo que tengo que leer diariamente que no es poco.


Me gusta como escribe, me atrapan sus historias, y me enloquecen algunos de sus personajes. Sus libros me los he devorado en cuestión de días y algunos me han dado mucho que pensar, rumiar y soñar. Alguno me lo he leído más de una vez, soy así, sí, ¿qué pasa?


Soy bastante librófila y mi hogar está lleno de libros, quien entra en mi casa verá libros por todas partes, prefiero un libro a casi cualquier otro entretenimiento exceptuando el cine. Además también paseo frecuentemente por las bibliotecas casi siempre tengo un libro de préstamo. Y en una librería puedo ser una perdición. Algunxs lo gastan en ropa o en copas yo prefiero la cultura.


Entiendo perfectamente que una escritora defienda su derecho a proteger su trabajo. Yo también vivo de la cultura y se lo que hablo.


Para mí es una de las mejores escritoras. Puede que sus obras no sean literatura de excelencia pero ¿acaso quiere ella que lo sean así? o ¿acaso todo tiene que ser sublime? ¿acaso es necesario que lo sean?


ME QUEDO CON LA ETXEBARRÍA, sin duda. Sus novelas me merecen mi más sincera enhorabuena y desde aquí le digo que a mí leerla me ha generado mundos experienciales que me han abierto puertas a mí misma.


Suerte Lucía y leeré tu próxima novela en formato libro vendido en la librería dónde siempre compro libros por navidad.

15.12.11

Poner puertas al campo: 1º de básica del heteropatriarcado

Esta mañana he estado muy entretenida, perpleja y aburrida;

Discursos de varixs niñxs de 3º de primaria frente a la narración de varias imágenes procedentes de la cultura visual con la intención de desarrollar la subjetividad y la interacción de las cosas cotidianas:

Las lesbianas son mujeres feas o gordas, o ambas cosas a la vez, ya que están con otras mujeres porque ningún hombre estaría con ellas.


Los gays son hombres a los que las mujeres no les interesa.

¡cuánta contención de contenidos en tan sólo tres líneas! Y cientos de años aún para deconstruirlas. Y a mí siempre me pillan de sorpresa o como esperando invitadxs a comer a casa sin tener la mesa puesta.

Moraleja: ellos siempre son y están, siempre deciden, explícita o implícitamente, consciente o inconscientemente.

13.12.11

Dandysmo y Contragénero

A tan sólo unas semanas para viajar a Barcelona, casi expresamente, para ver la exposición sobre la artista Claude Cahun en el Palau de la Virreina buscando por internet más información sobre esta muestra me he encontrado con otra artista interesante; Romaine Brooks. La cual a su vez me ha guiado hasta esta tesis de Gloria G. Durán sobre el dandysmo como práctica de transgresión de género. Como he sentido una fascinación inmediata comparto mi discubrimiento con ustedes para quien quiera pasarse largas horas enfrascadx leyendo sobre temas que normalmente no se estudian en los libros de arte. Desde aquí, nuevamente, reivindico que los microrrelatos sean los discursos educativos del presente. Realmente las ausencias de este tipo de historias( tan personales como políticas) en la enseñanza dejan de lado un aprendizaje muy importante denotando con ello que ciertos temas causen un vacío existencial y experiencial bastante preocupante.


Romaine Brooks centró su particular búsqueda de la belleza en el cuerpo andrógino. La autora Whitney Chadwick en su libro "Mujer, arte y sociedad" (mi librito adorado) habla de ella como una de las artistas (ya que no fue la única) que en el París de los años 20 pinta su autorretrato vestida de esmoquin con "facciones cansadas" quizá por el dolor que el traje masculino produce en y dentro de la figura femenina. Los tipos femeninos de Brooks son parte de una producción nueva de imágenes del cuerpo femenino a comienzos del siglo XX.


Estos temas por orden general cada vez que salen causan polémica, contradicciones, y mal entendidos. Además todo el mundo siempre se cree con el derecho de opinar sin saber precisamente de qué está opinando. No hace mucho mi colega Zelda y yo hablábamos sobre algunas "pobres incautas" que presumen, discursivamente hablando, del hecho por ejemplo de no llevar pendientes como una actitud "masculina" dentro de su femineidad, claro está.

Así mismo el dandysmo (aunque yo no lo he practicado nunca) me parece la acción performativa más transgresora para alterar y desbarajustar todo aquello sobre lo que se asienta y permuta (a la vez naturalizándose) los parámetros y ambivalencias sobre el género.



* el título que da pie a este post está tomado de la tesis del mismo nombre de Gloria G. Durán.
* la imagen es una reproducción de la obra Self-portrait (1923) de la autora plástica Romaine Brooks.

30.11.11

Autoescuelas dirigidas por señores que jugaron de pequeños a los coches

Si yo me quisiera sacar el carné de conducir (que es un suponer porque lo tengo desde hace así como una década) en la Red automóvil club de Cataluña en Zaragoza pagaría 850 euros. En cambio si conmigo se apuntase mi amigo, pongámos para esta ocasión, Luis, él pagaría 665 euros. En este supuesto que hago, yo y mi ficticio amigo Luis deberíamos tener entre 18 y 22 años.
Bien, pues así están las cosas. Esta mañana he visto esta admirable noticia que si bien hoy es 30 de noviembre pudieran bien haberla dejado para el 28 de diciembre y evitarnos así a alguna la úlcera de estómago que tendremos de aquí a unos años. A continuación copio el párrafo que más me gusta de esta noticia por contener en varias líneas una condensación bastante interesante de tópicos:

Carlos Bricio, presidente de la Asociaciòn de Autoescuelas de Zaragoza y propietario de algunas de las que realizan esta oferta, ha negado que se trate de un acto discriminatorio. "Nada de eso, nos basamos en las estadísticas. Según las cifras de la DGT, una mujer necesita hasta un 50% más de clases prácticas que un hombre. Ofrecemos paquetes y cobramos igual por clases, pero si ellas necesitan tener más, por supuesto que pagan más". Bricio ha negado un trato discriminatorio. "Insisto en que nos basamos en estadísticas. Un chico desde pequeño ya juega con coches; ellas con muñecas. Es normal que tengan más facilidad para conducir, porque apenas pueden sacarse el carné ya están en ello". La UCA considera que estos datos en los que se basa la oferta "son discriminatorios y deben ser eliminados".

¡Madre mía! lo que jugué yo con coches, trenes, indios, vaqueros y geyperman con mi hermano mayor para que ahora me digan semejante afirmación. Hasta era una as conduciendo un coche en nuestro scaletrix. Cierto es que hoy en día tengo mis historias aparcando en línea, me llevo alguna que otra pintura de parking en el lateral de la puerta trasera de mi coche pero, oye, igual no jugué las demasiadas horas, ya que debía también de hacer mi cama y poner la mesa.


Pero sigamos así, continuémos pensando que una mujer por el hecho de serlo tiene su capacidad INNATA para, por ejemplo, planchar porque jugó con sus muñecas en la infancia y no la tiene para conducir porque de todxs es sabido que las niñas no juegan con coches, sólo esas que fuimos niñas muy raras.

26.11.11

Una mujer en política, un atrezzo más para el decorado

Vamos a ver que yo me aclare. Tengo tantas dudas que no sé cómo organizarme.

 Cuando las cosas se empezaron a poner realmente negras en el PSOE, Chacón anunció un buen día de mayo que se retiraba para no poner en riesgo la unidad del partido y la estabilidad del gobierno. Aún recuerdo el vídeo dónde lo decía y cómo lo decía (me daba la impresión de que se encontraba en una situación de entre la espada y la pared, no parecía una decisión tomada por ella misma, lógicamente) El sucesor sería automáticamente Rubalcaba. Resulta que en tiempos de crisis, de angustia, de estrés, se tiende a confiar en los hombres, en su poder varonil, en su falo-poder automático. Ellos se ven a sí mismos siempre triunfadores y los vemos mismamente con ese aire de rescatadores de mundos perdidos, de defensores valiosos, serios y vinculados siempre a la honra y el honor y a ser ellos quienes retomen el barco varado. En cambio a ellas, a las políticas siempre se las ve como una pieza inestable, algo de quita y pon, son puestas en escena como decorados, como atrezzos de una película contada mal desde el principio.

 Me asombra, o más bien quiero asombrarme, por ver desde hace unos días a Chacón RE apareciendo de nuevo como supuesta candidata para suceder otra vez (esta vez de verdad verdadera)  a Zapatero.  De nuevo pensamos en una posible mujer como lideresa de la oposición, en que ella puede estructurar a todo un grupo político que de momento tiene que reorganizarse y resignficarse. Se ve que para estos avatares y amasijos sí que puede ser una buena candidata una mujer, que hace tan solo unos meses en momentos de estrés no lo iba a ser tanto, de tal forma que la quitaron del medio a porrazo limpio casi sin dejar huella. Y ella tan sumisa lo expreso tan lindo requeté bien en el vídeo aquel de mayo. Qué lío tan complejamente significativo, ¿verdad?.  Al parecer las mujeres somos un reclamo cuando quieren que lo seamos, cuando ya ellos no lo tienen tan claro que servimos para algo más que para planchar, somos claramente de usar y tirar, algo tan real como la vida misma. La política es un reflejo de la vida, tal cual.

Otro expediente X es la retirada de la política de Teresa Fernández de la Vega que siendo vicepresidenta se auto flageló por el partido y desapareció, algo también bastante extraño. Fue, entre otros cargos, la primera mujer en presidir un consejo de ministrxs, ahora lo que yo nunca esperaba es que su despedida fuera porque se iba a vivir a otro planeta. ¿Qué sabemos actualmente de ella? ¿Se fue para siempre de la política por decisión propia o fue amablemente señalada para desaparecer de la faz de la tierra?

25.11.11

DIA INTERNACIONAL CONTRA LAS VIOLENCIAS MACHISTAS


Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO. Por el DERECHO a decir NO.

si tocan a una nos tocan a todxs.

La palabra NO, no es un término ambiguo, NO ES SIEMPRE NO.

22.11.11

Pues...ya casi ni me acuerdo

Siempre recordamos de manera inexacta. La memoria es traicionera como lo son tantas de nuestras acciones diarias. Me gusta cuando dos o más personas tratan de recordar alguna experiencia vivida de manera conjunta y se concentran tanto que terminan rememorándola de una forma un tanto confusa. Ese es el momento de tejer datos que ya no nos sirven o bien que no encajan porque cada unx lo recuerda de forma muy diferente. La subjetividad es como un mal vicio, siempre está presente, y la necesitamos tanto que se nos escapa el pensar que forma parte de nuestro complejo estado de formular  lo que posiblemente ocurrió y la parte que inventamos.

Me parece fabulosa esa forma en la que lxs niñxs echan mano de su pequeño pasado hablando sobre ellxs mismxs de cuándo ellxs eran pequeñxs, como si acaso aún ya no lo fueran. Como si de repente midiesen el tiempo como lxs adultxs. (Cuando yo era niña me movía en eternidades, todo me parecía pasar lento).También me provoca confusión la forma en que lxs niñxs hablan de su vida cotidiana y si les descolocas mínimamente ellxs usan la palabra raro para designar algo que no es común a sus acciones diarias, que no se hace, o que no es normal hacer. Y esto me sorprende particularmente de lxs niñxs porque ellxs aún deberían tener el privilegio de no pensar como lo hacemos  lxs adultxs. Pero les hemos sacrificado con nuestros prejuicios. Y es aquí, justo en este momento, cuando se mezclan dos palabras extrañas pero comunes, usadas y odiadas a partes desiguales, bipolarizadas, estigmatizadas, ¡cuánto daño han hecho y a mí me hacen las palabras normal y raro!. Por eso cuando recuerdo que es para mí lo raro casi no tengo memoria más allá de lo que mucha gente denominaría normal.  Nos han escolarizado para vivir en un mundo racional, tranquilo, común, cotidiano y estructurado. Un mundo que, aparentemente se nutre ya desde los primeros años de escuela matando la imaginación porque esta conlleva en sí impresa el gesto de lo raro, y si no imaginamos no aprendemos a pensar. Por supuesto que sí nos enseñan a pensar pero de forma uniforme y sesgada, más bien, nos programan para pensar lo que es normal pensar. Y, claramente así no hay forma de imaginar, de soñar, de  despertar, y de ser autónomx. De esta forma relaciono la memoria, con la traición, lo normal y lo raro con el fanatismo.

El fanatismo siempre es algo inmediato, una solución que no entraña nada nuevo más que pensar, porque todo está ya pensando por otrxs, es algo como rápido de engullir. El fanáticx elimina su incertidumbre de forma placentera. Es como un gran ahorro de energía. Así es de fácil y así de sencillo; más de nueve millones de españolxs (no todxs fanáticxs por supuesto) dan su respaldo a un grupo político conservador de derechas, al pp, pensando así que el simple hecho del cambio por el cambio, que tras esta acción performativa se sucederá la redención como única y legítima salvación apocalíptica.  Pero observo con cierta incredulidad que el maná aún no ha caído del cielo como yo esperaba que sucediera al día siguiente del gran cambio. Qué rara que soy. Puede que a partir de mañana, por ejemplo, empecemos a recodar que escuchamos ciertas cosas cuando el pp estaba en la oposición y que ahora ya no son así, o que tal vez, nuestra memoria incluso se haya atrofiado y no sepamos qué fue lo que era que tenían que hacer.  O gente que incluso escuchó precisamente lo que le gustaría haber oído.

El fanatismo siempre me dio miedo. Y el domingo por la noche mientras veía en el salón de mi casa a través de mi televisor miles de banderitas con la bandera española y otras con el uniforme color azul derechista pensaba que con la que estaba cayendo qué coño estaban celebrando toda esa gente de fanáticos, en modo corderos, en un día con cierto aire telúrico raro, un día como el 20 N, nada pero que nada normal.

16.11.11

Cuando la que mira es una mujer

Me muevo, me siento cómoda,  habito, respiro en un mundo de imágenes. Desarrollo mi profesión dentro del amplio abanico de la cultura visual. Siempre que me pongo a recordar lo hago en imágenes, como si fueran fotogramas, cuándo pienso en algo o en alguien lo visualizo en mi mente a modo deluxe con todo detalle. Sería demasiado ambicioso y pretencioso decir que poseo una memoria fotográfica pero me acerco al concepto.



Cuando la que mira es una mujer es el título que da Rosa Olivares a un texto que ella misma escribe sobre la obra de la artista Laura Torrado.




A mi cabeza me viene rápidamente también la obra de Carmela García como una de las artistas, que aún hoy en día si pienso en la exposción que vi hace ya algunos años, puedo rememorar casi de manera intacta la fascinación que su proyecto artístico produjo en mí. En aquel momento yo andaba bastante perdida sentimentalmente hablando, su obra me devolvió, a modo de juego de seducciones a calibrar y  a repensar eso a lo que yo no ponía nombre, más bien no me atrevía a verbalizar.


Laura Torrado y Carmela García son dos artistas que me interesan desde hace tiempo.



Me interesan sus trabajos y me seducen altamente sus imágenes. Pero no es sólo seducción; es una mezcla entre el placer y los discursos que elaboro a partir de sus obras. La obra de ambas la suelo relacionar de manera constante con ese trabajo que intuye todo un aparato ideológico de recolección, de búsqueda, de apertura a mundos dónde lo narrativo se funde con un mundo idealizado que marca y designa ausencias. (Casualmente unas ausencias muy marcadas)

Ambas usan en muchas de sus obras un discurso autónomo y sobre todo ajeno a la tradicional forma de mirar masculina: en dónde unos  siempre han observado y otras siempre han posado objetualemente para el disfrute de ellos.


A Carmela García, Metrópolis le dedicó un programa entero tras su exposición en el Musac de León.

Laura Torrado es una artista aún de breve trayectoria pero de un desarrollo muy interesante. Su obra es de un carácter bastante intimista suele escenificar conflictos, problematizando situaciones en contextos generalmente de ámbito doméstico. En su obra siempre aparecen mujeres.

En temas artísticos hay que traspasar la superficie de las cuestiones para adentrarnos en narrativas que huyen de historias ya contadas para centrarnos en las que nos quedan por contar y las que son contadas desde ópticas no tradicionales.

Estas artistas trabajan con el tema del cuerpo, el género y la identidad y como desde estos ámbitos crean narraciones, enlaces, nexos y contradicciones. Sus obras están habitada por mujeres las cuáles no responden a lo que se suele esperar de ellas. Sus espectadorxs reciben altas dosis de cuestionamiento de las relaciones de poder, lo doméstico, lo familiar, las sexualidades y las relaciones entre nosotrxs mismxs, los demás y el mundo.




Imágenes en el orden que aparecen: 1. Carmela García. Sin título. Serie chicas, deseos y ficción. 2003
2. Laura Torrado. Hammam. 2002
3. Carmela García. Sisterland. 2007
4. Laura Torrado. Masculinos 2007


14.11.11

La voz concienciada

Hay momentos para leer ciertas novelas. Cuando leí La voz dormida de Dulce Chacón era “mi momento adecuado para ello”. Reflexioné sobre esto más tarde. Luego me di cuenta que hay ciertas cuestiones que digiero con lentitud. Puede ser un arma de supervivencia al medio.

Hay películas que me conmueven, que se me hacen bola.


La voz dormida es una de esas películas en las que tuve que esperar a que pasaran varios minutos de los créditos finales para aguantarme bien las lágrimas y que se me disipara el nudo de la garganta. Si bien este film ha sido tachado de maniqueísta y las críticas más feroces se deben a que está narrada desde el punto de vista republicano, a mí también se me hace cuesta arriba tratar de entender la historia que nos dejaron los ganadores, los que escribieron la historia con mayúsculas. En los libros de historia, en el colegio, en las universidades estas historias no se cuentan, se narran otras, se escriben otras, a mí me hicieron memorizar otros sucesos, éste no.

Benito Zambrano cuenta una historia terrible, cruel, pero más difícil es todavía de digerir. Claro que es maniqueísta ¿pero acaso alguien puede decir que lo narrado en esta película no fuera verdad? ¿Alguien puede contar por ejemplo la segunda guerra mundial sin los buenos y los malos?  Es así en materia de guerra, de horrores, no suele haber términos medios. No existen, o quedan muy al margen, otras posibilidades, otras variedades, queda lejos pensar en que todo no sea ni blanco ni negro. ¿Acaso no son maniqueistas las formas con las que nos han contado la Historia? ¿quiénes la cuentan y desde dónde es contada?

Dulce Chacón narra en su novela la historia de algunas mujeres que en los años 40 fueron castigadas, torturadas, violadas, sufriendo todo tipo de abusos y algunas pagando con su muerte el pertenecer a ideologías de izquierda. Para mí son las mujeres más valientes del mundo, las heroínas sin nombre, las valerosas.

El reparto de actrices y actores es excelente. Inma Cuesta en su personaje de Hortensia está extraordinaria.

Puede que la película técnicamente hablando no sea una obra maestra pero sí lo es su historia.

La voz dormida es una película basada en la novela homónima de Dulce Chacón.

9.11.11

Ay, Francisca


Este es un claro ejemplo y además muy significativo de cómo algunas mujeres han interiorizado (hasta límites insospechados) la misoginia y la objetualización sobre el cuerpo de otras mujeres.

Este acto de Francisca Pol Cabrer es aprendido, interiorizado, luego naturalizado y finalmente ejecutado. Lógicamente, lo que ella aún no sabe tanto de forma consciente como de forma insconsciente, es que este tipo de actitudes, acciones y conductas es echar piedras una y otra vez sobre su propio tejado y por extensión sobre el tejado del resto de sus congéneres.

Este es un claro ejemplo de mujeres que me avergüenzan.

8.11.11

Lxs cobardes nunca quieren cambios. Solo protegerse de ellos.

Me rechinan las personas que siempre dicen tener las cosas claras. Me revientan todas aquellas personas que siempre tienen y tienden a estar de buen humor, esas que no se dejan así mismas experimentar los fracasos, las dudas, la incertidumbre, ocultando con su sonrisa una actitud acrítica pegada siempre a la comisura de sus labios. Me fastidia el "no te preocupes, ya pasará" porque mientras lo estoy viviendo sí que estoy preocupada, por lo tanto, no quiero frases construidas ni me apetece salir a correr con mis miedos, prefiero sentarme con ellos.


No puedo con lxs veletas. Ni con lxs que hablan siempre de ellxs sin escucharme y sin escucharse.


Hoy mucha gente estaba contenta porque había ganado el debate Mariano Rajoy y con ello el Partido Popular. Y yo me pregunto ¿qué es lo que habrá ganado? ¿Era a caso un ring? como si el cambio político de por sí dejase colgado los problemas de poder o como si de una varita mágica se tratase, a partir de del 20 N comenzásemos a vivir en el mundo del pequeño pony, donde el trabajo se genera sin cesar y el buen hacer de la gente es moneda de cambio.

Sí, me jode. Me jode pasar por una caseta de esas del PP y ver a la gente que está dentro de ella agitar su banderita y atusarse el pelo para un lado y luego para otro. Me pregunto si a esos jóvenes que agitan banderitas y lucen orgullosxs pulseritas con la bandera española les han dejado alguna vez pensar solos, con reflexión y autonomía. Quisiera saber si alguna vez se han parado a pensar que los derechos que muchas generaciones de personas, como la de mis padres, han ido generando, pidiendo y luchando con miles de sacrificios, amarguras y dolor, ahora parece que ya no importan que ya no son importantes, que los planes de jubilación, las pensiones, la seguridad social, las cuarenta horas laborales, el divorcio, el aborto, la educación pública, y la libertad que tanto cuesta, ahora veo que de un plumazo, de un día casi para otro, con tanta facilidad y agilidad pueden ir desapareciendo sin que esos repeinados con raya al medio y camisa con cuellos hacia arriba sepan cómo funcionan ciertas cosas.


Nunca me han gustado lxs cobardes. No hablar claro del matrimonio homosexual es rodear la verdad con una soga. No querer que todxs tengamos los mismos derechos se llama homofobia. No hablar de ello claramente se llama cobardía (ante la posible pérdida de votos).

No puedo creer como hay gente que piensa que el simple hecho de votar al partido popular supone en sí mismo un cambio.  Un cambio sin pegar palo al agua. Un cambio que les viene caído del cielo como maná amparado por la crisis y los cinco millones de paradxs. Ayer, Mariano Rajoy se mostró soberbio y ganador. Se encontraba sobrado y con ese aire prepotente que sólo los políticos mediocres consiguen tener cuando creen poseer la razón absoluta.

22.10.11

El ciclo de la caspa o tengo una linterna sin pilas

Hoy leo en la edición en papel del diario Público que los obispos piden votar a los partidos que tengan el ideario del PP. Proponen a los católicos que eviten apoyar en las urnas a las formaciones que defiendan el aborto, la eutanasia, el matrimonio gay y el nacionalismo.

Una pequeña parte de mi lógica arraigada (y grabada a fuego) en el pensamiento judeocristiano (absorbido durante más de una década en años de formación colegio- monjil) me vendría a decir que es lo que se espera de éstos que se consideran católicos pero me indigna que se atrevan a opinar sobre cuestiones que no les compete, prefiero que estén entre sus cuatro paredes en su tarea diaria pasiva de rezar por la paz mundial o por el vuelo de las golondrinas.

En este artículo también leo Pedimos al señor que ilumine a quienes vamos a votar. Sinceramente yo prefiero pensar, en vez de ser iluminada, que para eso tengo cabeza y el riego sanguíneo me funciona de maravilla en mi seso y me fluye de forma poderosa por mi sexo. Ahora bien, si ellxs prefieren ser iluminadxs a modo de linterna por una fuerza sobrenatural, no tengo más que añadir  que cada uno cargue con sus consecuencias políticas pero que estas a su vez a mí no me toquen la moral ni mi forma de vida.

¿Cómo se atreven ellos, precisamente ellxs, a opinar?

¿Por qué se pasan la vida preocupándose por la vida de todxs esxs que no somos como ellxs?

Saben de sobra que desde hace tiempo su control sobre la sociedad se va desinflando tanto que mi imagen visual sobre ellxs es la de un globo chuchurrido con ciertas parcelitas de aire. También saben que les está siendo difícil llenar los pulmones para seguir soplando pero ese es su problema, no el nuestro.
Queridos obispos, curas, monjas, y demás seres eclesiásticos, es un pequeño consejo, no más que algo que los libros así casi sin importancia recogen desde hace décadas, así entre nosotrxs: la época medieval terminó en el siglo XV. Asúmanlo, pienso por mí misma y por mis experiencias y deseos vitales, no por iluminaciones y mucho menos por velar y seguir manteniendo vuestro control heteropatriarcal.

17.10.11

Que nada ni nadie nos altere. Un pequeño relato sobre la insidia colectiva

Ayer domingo leía el periódico en un sitio apacible, tranquilo y al aire libre. En uno de esos lugares donde una nunca piensa que pueda sentirse vulnerable, aunque esté leyendo noticias de un periódico determinado, pensando en la manipulación como arma arrojadiza. Pero más que ser un hecho subjetivo el acto de leer el periódico se me antoja como una posición de performatividad, es una especie de ritual, que sólo logro romper si añado elementos discursivos emitiendo opinión o desvelando lo invisible buscando un efecto de discontinuidad. No me es fácil leer cierto tipo de artículos, más difícil se me hace tratar de vehicular esa información y saber qué hacer con ella.

Aún estoy digiriendo el artículo que ayer publicó El País sobre el feminicidio silenciado durante más de 36 años de conflicto en Guatemala, dónde más de 100.000 mujeres fueron violadas y torturadas siguiendo un programa de exterminio de la etnia maya. Esta vez me acordaba de aquel compañero que me repetía una y otra vez que el feminismo sólo es cosa de mujeres que están en grandes instituciones, no de las mujeres de a pie como yo. O que me preguntaba insistentemente que le contestase cuándo yo había sufrido alguna discriminación, o que a cuántas mujeres conocía que cobrasen menos que un hombre que hiciesen el mismo trabajo o que le explicase para qué teníamos un día de la mujer pero no un día del hombre. O que lo que les ocurría a otras mujeres en otros países no debía repercutirme a mí. Tal vez hubo un tiempo en el que me dedicaba a hablar de cuestiones sobre el género con este tipo de individuos, dándome luego cuenta que sólo me escuchaba yo y que sólo hablaba para mí,  el mismo tema y las mismas cuestiones salían a relucir una y otra vez según nos veíamos.  Hay gente que ha decidido permanecer  ajena al resto y vivir no más allá de sus propias circunstancias. Tal vez hay personas que piensan que Guatemala está muy lejos y que lo que pueda ocurrir allí no repercute aquí, y que por lo tanto no interesa porque no nos afecta, o no remueve nuestras conciencias de igual manera, o que las mujeres de la etnia maya no tienen nada que ver con nada más que con ellas mismas.

Y yo no estoy dispuesta ni a la banalidad, ni a la superficialidad de ciertas mentes uniformes, grises y pasivas.

El feminicidio silenciado que ayer leí en el periódico permanece en mí a modo de disco de vinilo dando vueltas en mi cabeza. Me martillea, me raya  y suena al compás de una gran rabia interior. Rápidamente intenté conectar y relacionar lo que estaba leyendo con mi imaginario artístico para ampliar la gama de agresiones que coartan la libertad de derechos de las mujeres, circunscribiéndolas así al dominio de la posesión objetual. La conexión que hice posteriormente con la obra en vídeo “Habla” (2008) de Cristina Lucas fue parte de esa necesidad de aunar diferentes posiciones de lucha que visibilicen  acciones silenciadas.

En su vídeo Cristina Lucas rompe a mazazos el Moisés de Miguel Ángel. Rompe un símbolo pero no cualquier símbolo. Ella destruye violentamente la representación del patriarca de las religiones monoteístas, una figura esencial de la historia del patriarcado. El discurso lo basa en todos esos poderes simbólicos sobre los que se ha amoldado la sumisión de las mujeres a la dominación masculina en el ámbito de la representación visual, llegando a construir este régimen de sumisión  como el orden natural de la mujer contra la que se puede violentar de cualquier forma. El feminicidio me recordó (si es que alguna vez lo olvido) la vigencia del patriarcado en los imaginarios sociales, culturales, históricos, contextuales, negadores a las mujeres de su categoría de sujetos políticos con derechos y decisiones propias.




La institución de la cultura de la violencia contra el cuerpo de las mujeres reside y se nutre en el patriarcado, en las injustas relaciones del poder y en las desigualdades entre los géneros y no solo no desparece sino que lejos de esto se refina y se camaleoniza en el silencio, engendrándose en el hecho mismo de naturalizar hasta el extremo la violencia contra las mujeres.

Nuestros cuerpos son políticos, nuestras acciones también. Este tipo de noticias raramente salen en los medios de comunicación, en los telediarios, negando así una vez más que ellas no cuentan y que sus cuerpos son usados como moneda de cambio, como arma de guerra y así; destrozar a la mujer como herramienta para destruir al pueblo maya.

Nuestros cuerpos son discursos, textos, lugares de articulación productiva de poder y saber (Foucault, Historia de la sexualidad.1976/1998).

Necesitaríamos muchos mazos como los de Cristina Lucas para resituar nuestra práctica política como un arma de revolución social capaz de generar a mazazos una transformación cultural.

30.9.11

Ya nadie pinta como Rubens

Siempre me han gustado los museos de arte.


Casi siempre suelo visitarlos con la intención de buscar alguna obra en concreto, otras veces entro por curiosidad para ver nuevas exposiciones temporales o analizar cómo han realizado la gestión de algunas colecciones con la renovación de sus fondos.

Y en otras ocasiones no entro solo a mirar, entro para observar a la gente, me gusta entretenerme con sus actitudes o disposiciones, con su lenguaje corporal, sus expresiones faciales o sus comentarios, normalmente  busco un sitio desde el que observarlos, desde el que disponer de una visión suficiente para hacer este “trabajo de campo”,  y me pregunto que les hará a algunxs pararse tiempo indefinido en unas obras y en otras pasar completamente de largo e incluso hasta con desprecio.

               
En esta escucha suelo robar comentarios de todo tipo, pero sin duda, mis favoritos paradójicamente son los que más se repiten, los que la gente suele soltar por inercia, por imitación, sin llegar a pensarlos críticamente porque si lo hicieran igual podrían hasta razonarlos.  Son los del tipo “ya nadie pinta como Rubens” (o como Velázquez, o como Goya, o Rembrandt por poner sólo unos ejemplos) o refiriéndose a una pintura del renacimiento, clásica, del tipo Botticelli decir “esto sí que es arte”. Tal vez si se trata de exposiciones de arte contemporáneo suelen salir preciados y preciosos comentarios del tipo “que quedara de esto en el futuro” (como si de una inevitable agonía apocalíptica se tratase o como si desde el momento de su creación estuvieran sentenciados a desaparecer, algo por ejemplo que en el caso de la obra de Velázquez, Rubens o Goya  la eternidad era alcanzada desde el momento que ya tenían preparado el bastidor)


Las conclusiones a las que llego sobre estos manidos comentarios tienen que ver , entre otros,con un grave error de base. Con un enfoque que quizá durante mucho tiempo ha sido el ÚNICO con el que nos han hecho tragar a la hora de interpretar. Estoy hablando del análisis formal de las obras, sobre todo en lo que se refiere a pintura y escultura. Los planteamientos formalistas curiosamente  diseminados a gran escala por ciertos críticos de arte son los que han dado forma durante gran parte de los siglos XIX y  XX a que nos hayan grabado a fuego cómo mirar una obra de arte, en qué fijarnos, cómo comentarla y qué parte anular de forma inconsciente y sobre todo cómo ser espectadorxs.  Propongo un ejemplo:




                                  El rapto de las hijas de Leucipo. Rubens.1616


Si nos hacemos eco del análisis formal el cual ha imperado durante muchos años (e intuyo que aún perdura sin posibilidad de comparación con otros) en las aulas, colegios, universidades, museos y cultura popular y general, podemos dedicarnos a describir los rasgos superficiales de las obras de arte tal como el estudio de la luz, los rasgos sensuales, la composición en aspa, el juego del color, las armonías y matices e intensidades de la pintura, las texturas, el equilibrio en la composición y el movimiento. Este enfoque resulta ineficaz para revelar los significados culturales, es decir, los aspectos estéticos NOS CIEGAN ante la representación en este caso de un rapto, de una violación.


Algunas de la preguntas que me surgen ante esta obra serían, ¿ante que espectadores se presupone este cuadro? y ¿por qué la escena de un rapto y violación es un motivo de experiencia estética y de placer?

Eso sí, luego nos podemos escandalizar tranquilamente y llevarnos las manos a la cabeza, o poner el grito en el cielo, o no dar crédito de la caradura de quien ose hacer un desnudo en cualquier playa, performance, terraza casera,  película o fotografía actual.

Y esta obra es tan sólo un ejemplo.

18.9.11

La tostada siempre cae del lado pesado

Todo lo que pensamos pero que no decimos, sea de forma intencionada o no consciente, es automáticamente situada en esa parte que conforma una esfera incalculable de terreno resbaladizo. Es lo que algunxs autorxs llaman currículo oculto si esto sucede en el ámbito educativo pero también sucede en todos los campos de la vida a los que te expongas.

Es inevitable ir a la playa y no escuchar las conversaciones de lxs de al lado, o ir sentada en el autobús, en el metro, en el tren y aunque esté leyendo o vaya enfrascada en mi mundo interior no puedo dejar de escuchar a la pareja de atrás, la música de el de al lado o los secretos a media voz de las chicas sentadas en frente de mí, ni siquiera puedo escapar de las miradas de lxs señorxs desaprobando el título de mi libro. Hay conversaciones que parecen que no caducan, hay diálogos que de no ser por la fecha que marca mi reloj podrían seguir situados en plenos años 90 del pasado siglo, con todo lo que ha llovido y escampado.


Atrapé la conversación que escribo a continuación en una playa de Arona no hace más de un par de semanas.

Describo: Hay un grupo de chicxs treintañerxs tomando el sol encima de unas toallas. Hacen bastante ruido, hablan muy alto y no me puedo concentrar en mi lectura. Levanto la vista y veo que se une otra chica al grupo, a lo que una de ellas muy sorprendida le dice a la recién llegada: ¿te has cortado el pelo a lo chico? - a lo que la chica recién llegada le responde- Sí, en verano para venir a la playa es lo mejor, es una de las cosas que envidio de los chicos llevar el pelo corto y mear de pie. Dicho esto interviene uno de los chicos que escucha lo que se están diciendo sus amigas y comenta como en un tono superior, Pues haber hecho la mili y a ver si tienes güevos de trabajar picando carreteras. Y todxs se echaron a reír. [como si fuese gracioso]


Todo ello, lógicamente, transcurrió en un clima cálido de risas y colegueo. Dónde en muchas ocasiones, el simple hecho de alterar las cosas puede ser signo de estropear el sarao.


A día de hoy, como he dicho antes después de todo lo que ha llovido y escampado, aún ellas quieren mear de pie y ellos quieren que ellas fuercen una vez más aquello para lo que la sociedad las hace no preparadas, por lo tanto inválidas.

Como si acaso la norma, lo natural, aquello que fue tomado un día como dogma no hubiese sido escupido de la cultura heteropatriarcal. Como si acaso cortarse el pelo y mear de pie fueran algo masculino.

9.9.11

Las mujeres que cocinaban demasiado

En mi contexto las mujeres siempre han cocinado.

Cuándo yo era pequeña, e iba al colegio, las mamás eran quiénes nos traían y llevaban del mismo, las mamás que trabajaban por aquel entonces eran como de otro planeta. Sí, por supuesto, sin que quepa lugar a la duda estoy hablando de trabajar en la esfera pública, de ser independientes económicamente hablando. Que de lo otro bastante arduo e ingrato es el camino.

En casa de mi madre es ella quien siempre ha cocinado y en todas las casas que conozco suele ser así, es la madre o la hermana o la cuñada o la abuela quien mueve los pucheros y sabe el tiempo exacto para que el arroz no se pase (¡qué gran frase!). Parece algo básico, sencillo, que te sale solo, que luego todo te remite cuándo comes en otros sitios y en otros lugares a las comparaciones con la comida de tu madre. O algo así del tipo: "mi madre esto lo hace mejor" o "está bueno pero nada como las croquetas de mi abuela" o tal vez "mi madre le suele echar más verdura"

 A mí nunca me ha gustado cocinar. Reconozco que no me gusta. Nunca me han interesado las recetas, ni la elaboración de los platos, ni la innovación con otros sabores, otros condimentos, o cómo hacer comida tradicional. Es más, nunca he prestado la atención suficiente con lo que cada vez que trato de cocinar algo siempre tengo que mirar la receta por que nunca me acuerdo de qué paso le sigue al siguiente. Mi madre siempre puso empeño en que yo aprendiera a cocinar (y otras muchas cosas más) pero nunca tuve su afición ni tampoco su tesón y mucho menos su paciencia y por supuesto su dedicación.

Las mujeres siempre han cocinado. Los mejores cocineros del mundo son hombres. Los mejores chefs son prestigiosos varones y su comida es arte gastronómico en manos casi divinas. Toda la vida cocinando para ellos para que luego sean ellos los que nos den clases y se reparten la parte más grande del pastel obteniendo así todo el prestigio y sabidurías culinarias. Ciertamente, cada vez que veo a un cocinero en algún programa en la tele o radio o hablan de la cocina de fulanito o de benganito como cocina de autor y de vanguardia y no sé cuántas palabrerías más, cambio de canal, me aburren, me da sueño, nada me puede interesar menos que su cocina y sus aportes. Las que me interesan de verdad son esas amas de casa, las que no tienen tiempo, las que logran encajar todos los segundos de su día, las mujeres hacendosas, las empleadas en mil tareas sin que nadie hable de su cocina y de cómo lo hacen para cumplir con lo que el resto espera de ellas. Esas son las mujeres que merecen todos mis respetos y mi admiración constante.

Sin nada más que añadir aparte de unas líneas finales, los cocineros son esos señores que de una manera muy oportunista a su modo de cocinar lo llaman elitista y a todxs esxs que siguen creyendo que la alta cocina es cosa también de hombres, el resto del mundo ya nos conformamos con que nuestra madre, abuela, hermana, sobrina, cuñada, tía abuela, tía sin más, prima, amiga, novia, mujer, o hija nos sirva o esté en la cocina de forma natural. De nuevo el género irrumpe de manera política, como siempre, como es, como decía Gwen Hyman. "Las mujeres cocinan con el corazón, mientras que los hombres cocinan con la cabeza" , ahí queda eso.

17.8.11

OBDC

Deber ser muy duro pasear estos días por Madrid y ver a toda esa masa homogénea, marea de ovejas hipnotizadas (con mochila) que respaldan a una iglesia anacrónica, casposa, delirante, encubridora de las más atroces aberraciones que puedan existir, machista, clasista, misógina, homófoba, saca dineros a bocajarro y un largo sin fin de obscenidades inconfesables, que paradójico, ¿verdad?.
Me gustaría que alguna de las mujeres que defienden, pertenecen y apoyan a la iglesia me contase cómo viven aceptando  un discurso eclesiástico unívocal y unidireccional que oprime, recorta, hace retroceder, desalienta, hace involucionar y margina de todas las formas posibles a las mujeres. Por favor no se corten en contestar me es muy valioso leer experiencias increíbles.
Y esto ha sido así desde que la iglesia es iglesia y esto  deviene en  jerarquía y poder desarrollado en su más amplio sentido. Una iglesia que quiere mantener el control de los cuerpos de las mujeres y su subordinación suprema en todas las esferas. Insisto y  llámenme pesada si hace falta pero si por casualidad de manera despistada alguna católica, apostólica creyente y practicante ha llegado leyendo hasta aquí sería de muy buen recaudo tratar de explicarme su postura con respecto a este tema, con sus opiniones acerca de las mujeres tratadas como inactivas dentro de la iglesia, secundarias hasta dentro de sus propias vidas, sumisas en cuanto a su sexualidad y en cuanto a sus deseos ampliamente hablando.

Cuestionarse las cosas es aprender a vivir reivindicando derechos, es usar el mundo con dignidad. La crítica no es algo peyorativo sino una forma de crecer ante la vida. Seguir a ciegas unos mandatos legendarios que nunca han sido revisados debería de poner la piel de gallina a más de unx. Las mujeres no somos quiénes nos contaron que debíamos ser.  Si la iglesia ha tratado siempre de subyugarnos como mujeres es porque siempre ha estado gobernada por hombres que sólo han buscado sus propios placeres beneficiándose siempre así mismos para no perder ni un ápice tanto de opulencia como de intereses de todo tipo.
No entiendo cómo ciertas mujeres siguen apoyando a la iglesia. No me dan pena, me dan analfabetismo.

4.8.11

Intimidación por tradición

Parece que las coincidencias suelen llamar a otras coincidencias. Hay días en los que parece que llueve todo el rato sobre mí todo eso que me espeluzna ver.


No sé por qué a día de hoy aún hay mujeres que se empeñan en ser jefes, abogados, directores, médicos o arquitectos. En serio, me sorprende. Soy una eterna sorprendida.

3.8.11

Mirando para otro lado

Y de nuevo llegan las estadísticas, y con ellas las alertas sobre nuestros actos, acciones, pensamientos a flor de piel y así algunos desvelos delatan una vez más esa carestía de querer siempre hacer las cosas bien, o de ser siempre lxs mejores cómo indica nuestra sociedad civilizada y, por supuesto occidental,  siempre dispuesta a acogernxs en ese gran colchón industrial que tenemos siempre bajo nuestros pies para rebotar una y otra vez, aunque a veces lo hagamos de culo o como el culo.

¡Pero qué grandes son las estadísticas y cuántas cosas nos aportan!

Ayer,  la ministra Pajín anunciaba una encuesta realizada por el ministerio de sanidad, política social e igualdad en la cual unas 600.000 personas justifican las agresiones de la violencia machista o misógina (me niego rotundamente a llamarla de género) siendo un 40% de mujeres las justificadoras. Lo que más me llama la atención es que un 72, 5 %  atribuyen dicha violencia a problemas psicológicos del agresor y más de la mitad cree que los hombres que maltratan y matan a sus mujeres lo hacen por problemas con el alcohol y las drogas. Siempre me ha resultado altamente sorprendente que nadie nombre nunca al contexto, a la educación recibida, al patriarcado como eje del mal de la humanidad, al poder varonil establecido desde tiempos inmemorables, al reforzamiento de la positividad de lo masculino sobre la negatividad de lo femenino, a la prevalencia de los patrones machistas, sexistas, misóginos sobre cualquier otra posible estructura social y al miedo profundo de todo lo que rodea y es lo femenino. ¿Tanto cuesta hablar de esto? O más bien es que no interesa. Es mejor rodear las adversidades que enfrentarse de verdad a los verdaderos problemas que lo acunan constantemente.

De nada sirve que las mujeres luchemos solas por las violencias machistas (tanto las evidentes como las visibles e invisibles), entendidas éstas en su más amplia definición: física, verbal, performatica, gestual, porno, afectiva, silenciosa, simbólica... si hasta un tanto por ciento bastante elevado de algunas mujeres piensan que nos lo merecemos y para asegurarse hasta lo justifican. De nada sirve hacerlo sin ellos, sin los hombres, sin que ellos se impliquen de forma activa, reflexiva y concienciada. Pero para todo esto habría que empezar por la educación, por inculcar y trabajar el derecho a ser diferentes sin que ello trastoque los derechos y libertades tanto individuales como colectivas. Es que parece que no va con ellos. Y así es también expuesto en los medios de comunicación, en las familias, en la escuela, en la vida, en sociedad. Al parecer la lucha es sólo nuestra, ellos están al margen. A ellos no les gusta comprender que su masculinidad ha sido educada, que su hombría es fruto de un sistema complejo de poderes y control de intereses tan inabarcables como fronterizos. Ellos parecen ajenos a que su virilidad es una construcción social de un sistema hegemónico que a veces agoniza y otras se muestra victorioso. Ellos parecen no querer darse cuenta que forman parte de un gran aparato social que emplea variados mecanismos como medio del mantenimiento del control social y del ejercicio del poder mediante el patriarcado.  Ellos parecen no enterarse de que otros muchos hombres desde hace años, décadas, están poniendo en duda, están cuestionando el papel de la masculinidad, de cómo se construyen las masculinidades (a partir del Estado, la familia, la iglesia, la sociedad, lo médico y psicológico) y su representación en la cultura contemporánea. Pero claro ser hombre, joven, blanco, heterosexual y vivir en una cultura falocéntrica es mantenerse al margen, vivir ciego, actúar sin problemas y casi de forma impune, es vivir siempre a favor de lo masculino. Así, bajo estos parámetros es mejor pensar que el hombre que maltrata es porque está psicológicamente mal o es porque es alcohólico o drogadicto, no es por otros motivos, está básicamente claro que esto se debe mantener así. Sólo que yo no lo comparto, ni lo creo, ni lo veo. Sólo que a mí me afecta, me revuelve las tripas, me incomoda, y me hace entrar en lucha.

Este tema da más para una investigación que para un post. Me es difícil resumir, concretar, no desbordarme, centrarme, lo es en mi vida diaria, no lo va a ser en un tema como este. Me es complicado no perderme, aislarme del resto, no querer ver.

La palabra feminista asusta. Ahuyenta. Es peyorativa. Entorpece, crea confusión. Sigue siendo muy complicado hoy en día decirlo en voz alta sobre todo depende de en qué círculos te muevas. He oído tantas veces a tantas mujeres decir lo de “yo no soy feminista” y a continuación a modo de manifiesto enumerar todo lo que lucharía a favor de los derechos por y de las mujeres. ¿En qué quedamos? ¿Qué coño les pasa? ¿Por qué huir de la palabra feminista y de lo que todos los movimientos feministas suponen? Igual es que aún no han acertado a comprobar que no existe un solo feminismo, al igual que una sola forma de hacer las cosas, de sentir, de amar o de vivir. Cuánto cuesta ver que las cosas son múltiples, inabarcables, que hay cientos de posibilidades, variaciones, y formas de hacer, deshacer, construir, romper, subir, bajar, amar, olvidar, poner la mesa, ver una película, desayunar, conducir, hablar, pensar…Qué rápido se les olvida a algunas las cosas, el pasado, los avances, los derechos, el presente, los privilegios, las seguridades, los favores, las amabilidades y generosidades que otras muchas mujeres del pasado y del presente hacen, hicieron (incluso costándoles la vida) y otras harán por el resto y sobre todo por ellas mismas. Que rápido algunas parecen olvidar y otras las más jóvenes quieren ignorar o más bien pasar de largo. No hay nada peor que ser ignorante en una sociedad como la nuestra. No está ni mucho menos todo hecho sino que está todo por hacer. Para nada está todo superado sino más bien casi todo por superar y sino no dejéis de mirar ya no solo a las estadísticas sino a vuestro alrededor y a vosotras mismas.

20.7.11

Cuándo lo insignificante significa demasiado

Dejarse llevar. Es algo que aparentemente me cuesta. O más bien es algo que siempre he tenido que ocultar. Actitudes que en más de una ocasión he tenido que disimular, reprimir y controlar. Quizá todavía tengo por reconciliar algunos episodios no resueltos de mi infancia. O quizá, puede ser también que siempre haya pensado que trataba de no dejarme llevar cuándo estaba totalmente en lo contrario. Yo también me miento, no voy a ser menos. También es cierto que todo lo mejor que he hecho en la vida lo he hecho sin pensar demasiado, instintiva e intuitivamente, dejándome llevar. Siempre que pienso mucho las cosas termino no haciéndolas. Es así. Por ello es mejor si drogo alguna parte de mi cerebro y trato de dejarme llevar. Y eso es justamente lo que he hecho estas dos semanas que he tenido de vacaciones. Las primeras 24 horas pensé que sería incapaz de dejar el raciocinio de lado, pero según pasaban las horas el cansado intento de tener todo controlado iba perdiendo fuelle. Lógicamente esto trae un desencadenante bastante intenso: la vuelta a la realidad es doblemente más dura e impactante.  Esta mañana me han disgustado varias cosas que he leído, pero hay una que me horripila de manera desbordante. He leído en varias webs noticias sobre la creación de una bandera lesbiana. Y no he podido dejarme llevar por el “qué más da” o “no pasa nada” o el “me da igual” o si quiera el “no va conmigo, sin más”.
No, qué va, yo tengo que analizar.
Para empezar ¿quién coño ha pedido una BANDERA? Y para continuar ¿Una bandera para qué? Qué me lo expliquen porque no lo entiendo. Encima dicen de ella que es una bandera representativa…¿de todas las mujeres lesbianas? ¿Están segurxs?   Qué manía con: por un lado guetizar y por otro homogeneizar a todas en el mismo saco.  A mí no me representa, es más no quiero que lo haga, no me identifica para nada, ni de lejos, ni de cerca.( Igual es que no me dejo llevar lo suficiente).  Visualmente la bandera es un horror. No puede haber ningún otro símbolo más estereotipado en la bandera porque ya están todos los que tenían que estar. El color morado, el triángulo invertido negro (yo creo que ya vale de recrearse en los campos de concentración y en sus símbolos, ¿qué tal algo más contemporáneo?) y no puede haber nada más anclado en el estereotipo que el símbolo astrológico de Venus por duplicado.  Aparte de que estéticamente los colores son un dolor y me duelen los ojos si la miro.


Con todo lo que hay que luchar en derechos, libertades, visibilidades, y posibilidades de las bio-mujeres no heterosexuales y me vienen con una banderita hortera, fea, y sin sentido. Por favor más lucha, acción, e inteligencia y menos símbolos. Ya está bien con tanta catetada continua.
Y me estoy conteniendo por no comentar y analizar eso de que la bandera ha sido votada a través de internet y de un jurado de notables lesbianas. ¿Qué coño es eso de NOTABLES? ¿Qué tipo de lenguaje es ese? ¿De qué mierda jerárquica estamos hablando? Muy notables tienen que ser, tanto que se deben volatilizar o transparentar. A veces creo que las lesbianas no existen. O, acaso ¿tengo que aclarar algo más?

Pagínas webs que dan la noticia:
http://www.ambienteg.com/glbt-en-el-mundo/al-fin-abanderadas
http://www.dosmanzanas.com/2011/07/elegida-una-bandera-que-simboliza-el-movimiento-lesbico-en-espana.html

24.6.11

Los hilos que mueven tus engaños no conscientes

La imagen que aparece en estos cereales de una tipa atlética, al parecer de aspecto saludable, atractiva culturalmente hablando y de vientre plano culturalmente impuesto, es algo que me sugiere cansancio mental y aburrimiento somero. Esta caja de cereales que veía todas las mañanas al desayunar no llamaba ni lo más mínimo mi atención, era una caja de cereales sin más. Vamos,  que pasaba más que desapercibida. En ella aparecía una chica rubia de ojos azules, sonriente con su cuerpo anoréxico, ¿dónde está lo raro? si esa es la imagen de mujer vendible en los medios y en la vida. Hasta que una mañana en la que ni siquiera podía abrir los ojos, en un intento de abrirlos al máximo, se posaron en la chica rubia que tan falsamente me sonreía mostrando su photoshopeado cuerpecito. Fue entonces cuando pensé que por las mañanas en el desayuno miro sin ver.
A día de hoy, en un mundo como el nuestro, en una sociedad como la que padecemos pero de la que hemos aprendido y puesto en duda grandes metarrelatos, me resulta impactante que este tipo de mujeres sigan arrastrando consigo esa carga de tener un cuerpo perfecto, si es que esto existe más allá de los programas de diseño y de la mente de ciertos señores. No entiendo muy bien cómo nos siguen comiendo la oreja con este tipo de insultantes mujeres-objeto que proyectan ideales que NO estamos dispuestas a continuar o a dejar pasar por alto. Hay una gran diferencia entre sentirse bien con una misma y ser una esclava de la imperante mirada masculina. Hay un gran abismo entre cuidarse para una y cuidarse para ser vista por los otros. Y mientras, nos venden esa idea de que las mujeres debemos, tenemos que cuidarnos, estar y ser guapas todo el día, todo el rato, arreglarnos (sin estar rotas, no lo entiendo) ser y estar sexies, y levantarnos por la mañana con la idea de gustarles a ellos, siempre ellos. Y luego son ellos los que dicen que sólo pensamos en trapitos, barras de labios, minifaldas y estar dos horas vistiéndonos y apañándonos en el baño, y así comienza el círculo del cual una vez dentro es complicado verte sin querer ser un objeto, o sentirte como una buena pieza de caza, ideal para gustarle a otros, no a ti misma. Y encima te dicen que esto es lo sano. Nada más alejado de la realidad lógicamente.
Alguien me puede proporcionar en qué envases, cereales, anuncios publicitarios, programas, revistas, en qué parte de la cultura visual de primera mano, de consumo rápido, están las mujeres cultas, las inteligentes, las sabias, las que abren libros, las que tienen un pensamiento emancipado, las que no son esclavas de nada ni de nadie, las que deciden por sí mismas, las que aman como les sale y con quien quieren, las que son críticas, las no conformistas, las valientes, las perdedoras, las que no suelen tenerlo claro pero son independientes, las que dudan, las que dicen NO, las que toman decisiones, las que piensan en positivo, las que no se hacen las víctimas, las que huyen de las tradiciones absurdas y del destino, las que no se esconden y las que tienen voz propia.
No digo que esas mujeres que yo busco y deseo continuamente, no hagan ejercicio ni quieran cuidarse, no digo que una cosa esté reñida con la otra, solo recalco que necesitamos nuevos referentes, nuevos tipos, otras estrategias y otros paradigmas, al menos yo necesito estar, tener cerca a mujeres reales que se amen a sí mismas y sean inteligentes. Pero esto no interesa, no se quieren mujeres fuertes, valientes, independientes sexualmente y con pensamiento propio. A día de hoy sigue siendo rentable tener un vientre plano, una sonrisa bonita en una cara de virgen nacarada a lo Murillo y una sumisión plena en la cultura patriarcal.