17.5.11

Algunas mentes enfermas y terriblemente frustradas.

Me había resistido a hablar de Sostres por la grima que me produce pero la noticia que he leído hoy en varios medios lo merece.

 Me encantaría  tratar de indagar por qué a este señor se le sigue dejando opinar, escribir, comentar en los medios de comunicación, ya que veo que pensar y reflexionar lo hace poco, mal y de forma casposa siendo calvo. Y que no me venga nadie con la libertad de expresión.


¿Qué tipo de complejos le llevarán a este señor a hacer apología de la violencia machista constantemente? La pregunta lógicamente es retórica. Sus posibles respuestas aunque variadas concluirían de manera apocalíptica en la frustración, problemas sexuales irremediablemente no resueltos y graves problemas físicos.

Me resulta extremadamente peligroso que un tipo como este señor periodista campe a sus anchas en los medios de comunicación escribiendo artículos nocivos provocando con total gratuidad su verborrea misógina.
En realidad este tipo me parece un hombre frustrado, amargado, solo, y muy rencoroso con la madre naturaleza por no haberle facilitado herramientas para trabajar su estado de grima perpetua. Un hombre desbaratado que paga sus frustraciones (altamente) sexuales con el objeto de su deseo y anhelo: las mujeres.

Sus mensajes siempre son tan claros y tan afinados con el odio que deja bastante trillado a modo de efecto espejo todo lo que le duele y le afecta que las mujeres le hayan humillado al parecer en muchas ocasiones a lo largo de toda su vida. Un inseguro, un frustrado, un acomplejado, un quiero y no puedo son el mejor bastión para generar odio contra su propio deseo. ¡Qué pena Sostres! ¡Qué pena de periodista!  y ¡qué pena de hombre eres como hombre!.(que creo que esto es lo que peor llevas)

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