12.5.11

Princesas perdedoras

Sigo sorprendiéndome cada día (mi capacidad de sorpresa no decae) de cómo las niñas y niños aprenden a serlo. De cómo construimos el género y de cómo se graba a fuego a través de las palabras, los gestos, las actitudes y el encorsetamiento que nuestra sociedad aplica de forma severa y castiga con las descalificaciones. Muchas de estas condiciones que ponemos en las niñas y niños son irreversibles, perversas y alguxs tardarán años en superarlas y virar hacia otros estadíos. Si hiciese un rápido repaso, así a bote pronto, la gran mayoría de las niñas de entre 4 y 10 años les gusta el rosa a morir, Hello Kitty, y les encanta disfrazarse de princesa o de bruja (las dos caras "opuestas" de una ¿misma moneda?, ¿no hay nada intermedio? yo esto siempre lo extrapolo a una especie de encarnación infantil sobre un versionado ímplicito de la virgen (léase entre líneas princesa) y la puta (qué decir de las pobres brujas). A los niños en cambio les gusta el fútbol, tanto que de mayores todos querrían ser futbolistas (las niñas normalmente dicen querer ser maestras, modelos o peluqueras) les gustan los deportes de acción, y se suelen disfrazar casi siempre de superhéroes. Y sobre todo rechazan por sistema todo lo que representa lo femenino. Al parecer cuándo se trata de formar una identidad y a la vez reafirmarse delante de los otros congéneres vale todo.
Veo que ese binomio de lo masculino representativo de la acción, lo rápido, el dinamismo, sigue presente en sus representaciones más cercanas, en lo femenino continúa lo pasivo, lo contemplativo, lo privado, lo íntimo y delicado y sobre todo lo rosa, que quede bien claro.



¿Quién en su sano juicio quiere ser princesa de adulta? además ¿qué tipo de deseo es ese? ¿Es por la ropa? ¿Por que existe ese imaginario de princesa vestida de rosa, tules y coronas? ¡Qué impotencia me entra con Disney!. La influencia televisiva, los mass media, los estereotipos de lo que se suelo decir que es lo femenino causa estragos y lo peor de todo es que ¿nadie lo cuestiona? ¿Nadie se hace preguntas? ¿Todo siempre está bien?  Me da rabia, me molesta, me agrede cuándo escucho decir a las niñas que les encantan las princesas. Y yo me pregunto ¿y a cuántas conocen? ¿qué saben de sus vidas? ¿qué coño es ser para ellas princesas?

Después de todo pienso que desde que yo era pequeña el panorama parece no haber cambiado demasiado en este aspecto. !Qué tristeza infinita! ¿Cómo coño coeducar, reeducar, borrar, volver a empezar, reelaborar, reescribir en sus cabecitas si luego su entorno y familia no continúan esta deconstrucción? ¿Cómo buscamos luego un equilibrio emocional y personal con su realidad y su alrededor? ¿Cómo hacemos de estx niñxs seres críticos con un pensamiento independiente?

Sigo escuchando entre lxs profesorxs frases cómo: "este chico es un machote" o "las niñas de esta clase son muy limpitas", "las niñas son más educadas que los niños", "los niños son más activos que las niñas", " las niñas son más brujas lo niños más nobles" y no me puedo morder la lengua y empiezo a discrepar y a hablar del contexto, de las circunstancias sociales, de las creencias falsas, de los estereotipos, de los tópicos y sobre todo de las condiciones y circunstacias de cada unx y casi siempre me quedo sola, me miran como si les estuviese hablando una ballena con sombrero marinero que fuma en pipa sobre un patinete rojo.

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