20.7.11

Cuándo lo insignificante significa demasiado

Dejarse llevar. Es algo que aparentemente me cuesta. O más bien es algo que siempre he tenido que ocultar. Actitudes que en más de una ocasión he tenido que disimular, reprimir y controlar. Quizá todavía tengo por reconciliar algunos episodios no resueltos de mi infancia. O quizá, puede ser también que siempre haya pensado que trataba de no dejarme llevar cuándo estaba totalmente en lo contrario. Yo también me miento, no voy a ser menos. También es cierto que todo lo mejor que he hecho en la vida lo he hecho sin pensar demasiado, instintiva e intuitivamente, dejándome llevar. Siempre que pienso mucho las cosas termino no haciéndolas. Es así. Por ello es mejor si drogo alguna parte de mi cerebro y trato de dejarme llevar. Y eso es justamente lo que he hecho estas dos semanas que he tenido de vacaciones. Las primeras 24 horas pensé que sería incapaz de dejar el raciocinio de lado, pero según pasaban las horas el cansado intento de tener todo controlado iba perdiendo fuelle. Lógicamente esto trae un desencadenante bastante intenso: la vuelta a la realidad es doblemente más dura e impactante.  Esta mañana me han disgustado varias cosas que he leído, pero hay una que me horripila de manera desbordante. He leído en varias webs noticias sobre la creación de una bandera lesbiana. Y no he podido dejarme llevar por el “qué más da” o “no pasa nada” o el “me da igual” o si quiera el “no va conmigo, sin más”.
No, qué va, yo tengo que analizar.
Para empezar ¿quién coño ha pedido una BANDERA? Y para continuar ¿Una bandera para qué? Qué me lo expliquen porque no lo entiendo. Encima dicen de ella que es una bandera representativa…¿de todas las mujeres lesbianas? ¿Están segurxs?   Qué manía con: por un lado guetizar y por otro homogeneizar a todas en el mismo saco.  A mí no me representa, es más no quiero que lo haga, no me identifica para nada, ni de lejos, ni de cerca.( Igual es que no me dejo llevar lo suficiente).  Visualmente la bandera es un horror. No puede haber ningún otro símbolo más estereotipado en la bandera porque ya están todos los que tenían que estar. El color morado, el triángulo invertido negro (yo creo que ya vale de recrearse en los campos de concentración y en sus símbolos, ¿qué tal algo más contemporáneo?) y no puede haber nada más anclado en el estereotipo que el símbolo astrológico de Venus por duplicado.  Aparte de que estéticamente los colores son un dolor y me duelen los ojos si la miro.


Con todo lo que hay que luchar en derechos, libertades, visibilidades, y posibilidades de las bio-mujeres no heterosexuales y me vienen con una banderita hortera, fea, y sin sentido. Por favor más lucha, acción, e inteligencia y menos símbolos. Ya está bien con tanta catetada continua.
Y me estoy conteniendo por no comentar y analizar eso de que la bandera ha sido votada a través de internet y de un jurado de notables lesbianas. ¿Qué coño es eso de NOTABLES? ¿Qué tipo de lenguaje es ese? ¿De qué mierda jerárquica estamos hablando? Muy notables tienen que ser, tanto que se deben volatilizar o transparentar. A veces creo que las lesbianas no existen. O, acaso ¿tengo que aclarar algo más?

Pagínas webs que dan la noticia:
http://www.ambienteg.com/glbt-en-el-mundo/al-fin-abanderadas
http://www.dosmanzanas.com/2011/07/elegida-una-bandera-que-simboliza-el-movimiento-lesbico-en-espana.html

2 comentarios:

  1. Vaya cabreo te has pillado!!!
    Estoy de acuerdo en que la bandera es un horror, y que está estereotipada, tipificada y todo eso, pero respecto a lo de la necesidad de los símbolos, no las tengo todas "contigo". ;)
    Creo que los símobolos ayudan a visibilizar y, en ese sentido, son necesarios. Es cierto que, si son utilizados de modo excluyente terminan por ser perjudiciales pero, a priori, creo que la bandera gay (hombre homosexual, claro) es perfectamente reconocible por toda la sociedad,y en parte ellos, a través de ese símbolo, también se hacen visibles. Las lesbianas, sin embargo, no tenemos nada, ningún símbolo, ninguna imagen, etc, y por eso -y clarísimamente que por un sin fin más de cosas- seguimos siendo invisibles.

    A lo mejor es que soy demasiado nominalista, quizá es deformación profesional, pero la literatura me ha enseñado que lo que no se nombra no existe, y las lesbianas tenemos un mundo que nombrar. Vayamos, pues, eligiendo bien las palabras-iconos-signos-indicios-símbolos y gestionando bien nuestros discursos.

    He dicho ;) (menudo rollo he metido)

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  2. Muy interesante tu aportación. Supongo que los símbolos, signos y demás son necesarios pero a mí particularmente no me vale cualquiera y de cualquier forma. Si las cosas se hacen que se hagan bien. Por el hecho de que las lesbianas tenemos un mundo que nombrar como bien comentas es necesario elegir, pensar, reflexionar, deconstruir y volver a construir para crear bien nuestros discursos (parafraseandote)y precisamente por este motivo me parece que en esta ocasión (al igual que en muchas otras) se cae en repetir por antonomasia elementos que a priori por el sinigficado que se las autoinfunde no se recargan del valor que tienen cuándo se representan bajo la misma unidad.

    Gracias por pasarse por aquí sr chinaski

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