9.9.11

Las mujeres que cocinaban demasiado

En mi contexto las mujeres siempre han cocinado.

Cuándo yo era pequeña, e iba al colegio, las mamás eran quiénes nos traían y llevaban del mismo, las mamás que trabajaban por aquel entonces eran como de otro planeta. Sí, por supuesto, sin que quepa lugar a la duda estoy hablando de trabajar en la esfera pública, de ser independientes económicamente hablando. Que de lo otro bastante arduo e ingrato es el camino.

En casa de mi madre es ella quien siempre ha cocinado y en todas las casas que conozco suele ser así, es la madre o la hermana o la cuñada o la abuela quien mueve los pucheros y sabe el tiempo exacto para que el arroz no se pase (¡qué gran frase!). Parece algo básico, sencillo, que te sale solo, que luego todo te remite cuándo comes en otros sitios y en otros lugares a las comparaciones con la comida de tu madre. O algo así del tipo: "mi madre esto lo hace mejor" o "está bueno pero nada como las croquetas de mi abuela" o tal vez "mi madre le suele echar más verdura"

 A mí nunca me ha gustado cocinar. Reconozco que no me gusta. Nunca me han interesado las recetas, ni la elaboración de los platos, ni la innovación con otros sabores, otros condimentos, o cómo hacer comida tradicional. Es más, nunca he prestado la atención suficiente con lo que cada vez que trato de cocinar algo siempre tengo que mirar la receta por que nunca me acuerdo de qué paso le sigue al siguiente. Mi madre siempre puso empeño en que yo aprendiera a cocinar (y otras muchas cosas más) pero nunca tuve su afición ni tampoco su tesón y mucho menos su paciencia y por supuesto su dedicación.

Las mujeres siempre han cocinado. Los mejores cocineros del mundo son hombres. Los mejores chefs son prestigiosos varones y su comida es arte gastronómico en manos casi divinas. Toda la vida cocinando para ellos para que luego sean ellos los que nos den clases y se reparten la parte más grande del pastel obteniendo así todo el prestigio y sabidurías culinarias. Ciertamente, cada vez que veo a un cocinero en algún programa en la tele o radio o hablan de la cocina de fulanito o de benganito como cocina de autor y de vanguardia y no sé cuántas palabrerías más, cambio de canal, me aburren, me da sueño, nada me puede interesar menos que su cocina y sus aportes. Las que me interesan de verdad son esas amas de casa, las que no tienen tiempo, las que logran encajar todos los segundos de su día, las mujeres hacendosas, las empleadas en mil tareas sin que nadie hable de su cocina y de cómo lo hacen para cumplir con lo que el resto espera de ellas. Esas son las mujeres que merecen todos mis respetos y mi admiración constante.

Sin nada más que añadir aparte de unas líneas finales, los cocineros son esos señores que de una manera muy oportunista a su modo de cocinar lo llaman elitista y a todxs esxs que siguen creyendo que la alta cocina es cosa también de hombres, el resto del mundo ya nos conformamos con que nuestra madre, abuela, hermana, sobrina, cuñada, tía abuela, tía sin más, prima, amiga, novia, mujer, o hija nos sirva o esté en la cocina de forma natural. De nuevo el género irrumpe de manera política, como siempre, como es, como decía Gwen Hyman. "Las mujeres cocinan con el corazón, mientras que los hombres cocinan con la cabeza" , ahí queda eso.

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