22.10.11

El ciclo de la caspa o tengo una linterna sin pilas

Hoy leo en la edición en papel del diario Público que los obispos piden votar a los partidos que tengan el ideario del PP. Proponen a los católicos que eviten apoyar en las urnas a las formaciones que defiendan el aborto, la eutanasia, el matrimonio gay y el nacionalismo.

Una pequeña parte de mi lógica arraigada (y grabada a fuego) en el pensamiento judeocristiano (absorbido durante más de una década en años de formación colegio- monjil) me vendría a decir que es lo que se espera de éstos que se consideran católicos pero me indigna que se atrevan a opinar sobre cuestiones que no les compete, prefiero que estén entre sus cuatro paredes en su tarea diaria pasiva de rezar por la paz mundial o por el vuelo de las golondrinas.

En este artículo también leo Pedimos al señor que ilumine a quienes vamos a votar. Sinceramente yo prefiero pensar, en vez de ser iluminada, que para eso tengo cabeza y el riego sanguíneo me funciona de maravilla en mi seso y me fluye de forma poderosa por mi sexo. Ahora bien, si ellxs prefieren ser iluminadxs a modo de linterna por una fuerza sobrenatural, no tengo más que añadir  que cada uno cargue con sus consecuencias políticas pero que estas a su vez a mí no me toquen la moral ni mi forma de vida.

¿Cómo se atreven ellos, precisamente ellxs, a opinar?

¿Por qué se pasan la vida preocupándose por la vida de todxs esxs que no somos como ellxs?

Saben de sobra que desde hace tiempo su control sobre la sociedad se va desinflando tanto que mi imagen visual sobre ellxs es la de un globo chuchurrido con ciertas parcelitas de aire. También saben que les está siendo difícil llenar los pulmones para seguir soplando pero ese es su problema, no el nuestro.
Queridos obispos, curas, monjas, y demás seres eclesiásticos, es un pequeño consejo, no más que algo que los libros así casi sin importancia recogen desde hace décadas, así entre nosotrxs: la época medieval terminó en el siglo XV. Asúmanlo, pienso por mí misma y por mis experiencias y deseos vitales, no por iluminaciones y mucho menos por velar y seguir manteniendo vuestro control heteropatriarcal.

1 comentario:

  1. Amén a lo que dices (aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolor). Ya sabemos como se las gasta una institución que funciona como una de las más poderosas multinacionales y con unas políticas tan oscurantistas, separatistas, gregarias y opacas que son irrecinciliables con la realidad.

    En ese sentido, ya se sabe, con la Iglesia hemos topado. De todos modos, te recomiendo (a ti y a quienes se acerquen a leer tu entrada), que visitéis esta página: http://www.redescristianas.net/2006/11/23/la-ley-de-los-matrimonios-homosexuales-benjamin-forcano-teologo-moralista/
    Me parece una muestra interesante de lo que algunos sectores cristianos están haciendo desde dentro de la iglesia. Sectores cristianos llamados "de base", por su semejanza con lxs primerxs cristianxs, esxs que, se supone, miraban por el bien común, y todas esas cosas que, en realidad, tan lejos estaban de la realidad, valga la redundancia.

    Yo no "comulgo" -tenía que decirlo-, ni con la Iglesia ni con el cristianismo ni con el catolicismo. Yo creo en Billy Wilder, como les digo siempre a los "holymanagers" que vienen a casa a vender su producto. Pero me parece interesante lo que esta gente -todavía con fe, acojonante- prentende hacer desde dentro.

    Salud y cuidado con las papeletas el 20N porque, visto lo visto, las carga el diablo.

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