9.11.11

Ay, Francisca


Este es un claro ejemplo y además muy significativo de cómo algunas mujeres han interiorizado (hasta límites insospechados) la misoginia y la objetualización sobre el cuerpo de otras mujeres.

Este acto de Francisca Pol Cabrer es aprendido, interiorizado, luego naturalizado y finalmente ejecutado. Lógicamente, lo que ella aún no sabe tanto de forma consciente como de forma insconsciente, es que este tipo de actitudes, acciones y conductas es echar piedras una y otra vez sobre su propio tejado y por extensión sobre el tejado del resto de sus congéneres.

Este es un claro ejemplo de mujeres que me avergüenzan.

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