28.12.11

Odio e ignorancia= R. Cohen

Sólo diré que alguien que está sano no es posible sanar ya que es redundante. Lo cual me lleva a la lógica (y mira que de eso yo sí que no entiendo mucho) que el problema lo tiene el propio R. Cohen que no se acepta y que prefiere seguir no sé que de una "línea recta" (palabras textuales- traducidas del propio autor)para abandonar el camino torcido. Este psicoterapeuta estadounidense  tiene una empanadilla revuelta bastante grande en su cabeza. Lo que debería hacer es resolver su historia consigo mismo y luego con los demás, perdonarse, quererse y dejar de publicar libros contra sentido común, contra la libertad y contra la humanidad. Acaso puede que su mediocre libro (que no voy a hacer publicidad) vaya sobre lo que él no se puede decir así mismo. Pero la proyección en los demás del miedo propio no está nada bien, querido Cohen, eso sí que te lo deberías curar. y luego sanar. Le aconsejo fervientemente que escriba en un diario íntimo que luego guarde debajo de unas camisas dobladas en un cajón de la cómoda de la habitación del desván, pero que a los demás nos deje vivir tranquilamente nuestra sana y maravillosa homosexualidad.



Señor, Cohen, señor Cohen, no le dé más vueltas, acéptese tal cual que ya tiene 58 años y la vida pasa pronto.

No trate de curar a quiénes no estamos enfermxs, cúrese así mismo, lo necesita. Y por favor, tampoco trate de comprendernos, no hay nada que explicar.



A las distribuidoras, editorxs, y librerías que acogen o han acogido en sus estantes este libro(por llamarle de alguna manera) les diré que la mediocridad aunque no tenga fronteras, por favor, revisen su política comercial. No todo vale, hay que hacer criba.



No malgastemos el tiempo y los recursos. Hay tantas cosas en el mundo por arreglar, tantas enfermedades sin cura aún, que andar con este tipo de juicios sobre falsedades raya ya el punto máximo de la extenuación.


1 comentario:

  1. Ay, me gusta más el otro Cohen, el que encuentra en las letras de los poetas maricas cosas por las que seguir viviendo y denninciando a los Cohen chungos y sus secuaces.

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