11.5.12

minifaldas, velos, escotes y tacones

Hace un par de días una chica me dijo que las mujeres musulmanas debían quitarse de una vez el velo y ser libres, lejos de las ataduras de los hombres. Eso me pareció un buen razonamiento. Cuándo le dije que se mirase a ella misma como mujer de occidente, libre y supuestamente como se creía lejos de las ataduras de los hombres, le pregunté que  por qué entonces ella llevaba una minifalda tipo cinturón y unos tacones de aguja para morir de infarto sin meterme mucho con su camiseta ceñidita. Me dijo, que por supuesto no era lo mismo ni de lejos. Qué no tenía nada que ver con ninguna dominación, ni con los hombres, ni con sumisión, ni con gustarle a los demás, ni con mujer-objeto ni mujer-escaparate. Justo esa era la respuesta que yo espera escuchar de ella. Siempre es mejor ver y criticar la paja en el ojo ajeno. Lo nuestro nunca es como lo de los demás, siempre es mejor, siempre es bueno y positivo, somos occidentales, ¿qué más se puede decir?. Ella por supuesto que no estaba vestida para seducir a los hombres, por supuesto, iba vestida de una forma muy cómoda y poco heteropatriarcal, por supuesto. Además, por supuesto, que no buscaba la devolución de la mirada de los hombres en ella. Evidentemente. No buscaba para nada con su forma de vestir la aprobación masculina.

El desconocimiento, la arrogancia, la ignoracia y la supremacía sólo pueden traer otros complejos que mascarados son el fiel reflejo de la cultura que nos envuelve y por tradición no ponemos en cuestión. Es así de fácil.

Hay chicas que prefieren seguir con los ojos vendados pero con minifalda antes que admitir lo que no quieren oir.

Ya lo decía Einstein, ¿qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?

2 comentarios:

  1. Me he acordado del concepto de world-travelling de Elizabeth Gunning (http://wiki.dcc.ufba.br/pub/Main/LivioSansone/I._Gunning_Arrogant_Perception.pdf), un mecanismo que evita tanto los prejuicios universalistas como las autocensuras relativistas. A raíz de ese concepto, me gustó una obra de Chilla Bulbeck (Re-Orienting Western Feminisms) que termina comparando (la comparación no significa jugar al ser mejor, ser peor, ser igual, que luego me saltan lxs de siempre, sino a una comparación metodológicamente científica entre los sistemas y los mecanismos, así como los significados de determinadas conductas y acciones) la mutilación genital femenina en algunos países africanos con la anorexia, la bulimia, o la cirugía estética (o la misma mutilación genital en bebés intersexuales) en algunos países occidentales.

    Pero igualmente que se puede llevar velo con empoderamiento, también se puede llevar minifalda con empoderamiento, pero eso supongo que no hace falta ni que lo diga :)

    Un beso.

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  2. Buena entrada -necesaria- y buen aporte posterior.

    Ya se sabe: la performance del género la carga el demonio de lo cotidiano

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