13.8.12

Una exposición hoy por hoy muy recomendable


Fui.     Disfruté.            

Me excité.                   

Amé más lo que hago, lo que pienso y lo que leo.                 



Después de haberla recorrido durante horas matutinas y vespertinas puedo decir hasta todo lo que mi criterio me permite que la exposición Genealogías feministas del Musac (León) es de alta calidad. Sabía que no me defraudaría.  Juan Vicente Aliaga* y Patricia Mayayo** han hecho  una vez más un gran trabajo. Y no solo no me ha defraudado sino que además me parece una de las mejores exposiciones fabricadas hasta la fecha. Hace años que me dedico a recorrer exposiciones que discursen sobre género, sexos, sexualidades, prácticas artísticas, mujeres, artefactos artísticos, encuentros, relaciones, experiencias y creaciones varias. Y después de haber  visto mucha paja está muy bien ver grano.  

Hay todavía varias cuestiones que me chirrían que me siguen haciendo pensar que hay mucho que progresar. Una de ellas es mostrar la documentación, libros, revistas y fanzines en la sagrada y elitista vitrina. Como si acaso los libros fueran sacrosantos y no se pudieran tocar ni oler, ni revisar, ni curiosear. El libro en vitrina es algo así como se ve pero no se toca. Algo así como si te interesa  te fastidias y o tomas notas de él o te quedas con las ganas de hurgar en su interior y en su índice.

La otra cuestión peliaguda es la sala de transfeminismos que es solo para adultos y yo me pregunto  ¿para qué tipo de adultos?.  Aparte está con una iluminación tan austera que parece que entras  o en un lugar sagrado o en un peep show. Es tan oscura que no se puede ni leer las cartelas, las tienes que intuir o mejor no leer si no te quieres joder la vista.  Me siento incómoda cuando entro a este tipo de sitios con un cartel de “sólo para adultos” u otros como “ciertas imágenes pueden herir su sensibilidad”. ¡Qué coño sabe la gente de la sensibilidad de lxs otrxs! Qué paternal me resulta todo esto.

Me resulta inquietante que todavía estemos con esto a vueltas. Con esto de censurar aquello que es más ¿molesto? Lo justifican por lxs niñxs pero en realidad es por nosotrxs mismxs, por los adultos. Para que haya espacios monstruosos-censurables debe haber otros que sean casualmente lugares normalizados.

Los adultos seguimos siendo previsibles, sorpresivos y ridículxs.

Por lo demás, la exposición es una delicia, la selección de artistas es maravillosa,  se ve que está mimado y cuidado hasta el más pequeño de los detalles, los temas elegidos son brutales y sobre todo los textos de pared son buenísimos. Para alguien como yo que aparte de visitar museos suelo leer hasta la última línea los textos de pared puedo decir que éstos son concretos, concisos y dicen lo que quieren decir, amén de ir firmados por lxs comisarixs que eso ya dice mucho. Le pongo otro 10 al hecho de que cada obra tenga su cartela con la interpretación que hacen lxs comisarixs, así al menos sabes desde dónde se habla y desde dónde se interpreta. Por una vez nada de esto es anónimo.  

La expo es deliciosa, insisto. La disfruté como una auténtica perra cachonda y babeante.

De nuevo me encontré con las performances de Diana Pornoterrorista  y una vez más he llegado a la conclusión de que no entiendo nada de lo que hace. Está claro que no me excita el porno convencional es más me aburre y me hace bostezar, pero lo que ella hace tampoco me excita, no me pone, no me gusta, es más me da bastante para atrás. Supongo que el motivo lo busco en que no tiene nada que ver ni conmigo ni con mis prácticas ni con mis deseos ni mis humedades.



*Recomiendo su libro “Arte y cuestiones de género” y “Orden Fálico”

**Recomiendo su libro “Historias de mujeres. Historias del arte”.

1 comentario:

  1. Mi libido es mucho más primitiva, porque se pone tanto con el porno convencional como con el postporno, el porno cuir, el porno indie, y cualquier cosa que lleve el sustantivo 'porno' como nombre o apellido. Si mi polla fuese de carne, el patriarcado podría estar bien orgulloso de mí, en ese sentido XD

    Por lo demás, ¡estaba claro que te iba a encantar la expo!

    Ah, y gracias por las aportaciones bibliográficas. Tomo nota.

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