29.5.12

Una de tetas y par de ojos


El sábado me pasé por la feria AR&PA en el recinto ferial de Valladolid que tiene lugar todos los años más o menos por estas fechas. Y una como es una acólita (no sé porque últimamente uso esta palabra, luego me lo miro) de los encuentros con la cultura y el arte o al menos lo que se suceden a un radio que pueda frecuentar sin que suponga mucha rotación de mi eje no dejé de pasarme por allí a echar un ojo. Además todo sea dicho tenía entradas con lo que ir era necesario. Con ARCO Madrid me pasa lo mismo si tengo entradas voy.

De la feria poco o más bien nada tengo que resaltar porque me pareció bastante mediocre. Igual tengo el baremo bastante alto, también me lo miro. Lo único a rescatar son varias figuras de santas talladas en madera policromada que ofrecían al mundo sus martirios así de manera muy fresca; Santa Lucia y su bandeja con sus ojos y Santa Águeda y sus tetas también en una sencilla bandeja, así sin ningún lujo para no desentonar con nada, por supuesto. Esas tallas estaban expuestas ahí tan felizmente como si saliesen de la nada o como si por mandato divino formaran parte del paisaje ferial sin más. Cientos de niñxs acampaban tranquilamente por toda la feria haciendo talleres de manualidades (porque también todo el mundo sabe que el arte es una manualidad) y paseando por allí tan campechanamente. Nada parecía enturbiar la paz de aquel lugar excepto por mi mirada perturbada. A nadie de allí le irritaban esas santas con sus órganos encima de la bandeja y su mirada de pardillas, total no había sangre de por medio ni sufrimiento, a la tal Lucía le habían arrancado los ojos pacíficamente y le habían condenado a lucirlos (y nunca mejor dicho) en una bandejita que ella misma portaría y santas pascuas y a  Águeda le habían cortado las dos tetas y mutilado el cuerpo como consecuencia  y ella pues tan pichi, total las tetas son bastante engorrosas si se mira bien, si saltas te votan y a veces dormir boca abajo se convierte en un suplicio también durante lo ovulación sientes molestias y te duelen, vamos un incordio. Así que si no las iba a utilizar mejor cortarlas y exhibirlas en una bandeja, que no sé… quedan como más monas, así al aire libre y ya puestas que las vea la gente que eso de llevarlas en el cuerpo y enfundadas en odiosos sujetadores no está bien del todo.

Además no pasa nada si las ven lxs niñxs, ellxs total no se dan cuenta de estas cosas. No piensan en eso.

Por eso es tan normal que en algunas exposiciones si aparece algún desnudo en fotografía integral o parcial, algún pito, polla, teta, culo, coño, u otro genital pongamos el grito en el cielo, nos tiremos de los pelos, digamos que qué vulgaridad que hay niñxs delante y hagamos un deshonroso y patético uso del sentido común y de las consecuencias de la vida y las experiencias primarias. ¡Qué fuerte, señorxs, qué fuerte!  La cantidad de veces que he contemplado escenas dolorosamente patéticas de señorxs que claman a los cielos la desvergüenza de ciertxs artistas, comisarixs y gente del arte que exhiben pudorosamente una teta en una exposición de fotografía o vídeo, da igual si la teta es minúscula y no se ve muy bien, está borrosa o sale un segundo de milésima, da igual, lo que importa es el decoro. Pero ya veo que cierto tipo de decoro y el decoro que ellxs quieran. Sí, si, si está todo muy clarito.



Las fotos las he realizado yo precariamente con mi móvil y son así de mala calidad como mi mente pervertida  mientras le miraba las tetas en bandeja a santa Águeda.

12.5.12

Paradoja, a modo de curiosidad, no más

Tiene guasa que un porcentaje bastante elevado de gente que llega a mi blog lo haga a través de las palabras puta y zorra. Es como mi colmo. Está bien eso de revisar de vez en cuándo las estadísticas, aunque esta interfaz nueva blogger me tenga un rato despistada. 

A partir de una de las entradas más recientes que lleva ambas palabras en su título se ha convertido este pequeño lugar de lectura en una parada de alguien que busca otras cosas, supongo, porque yo siempre supongo. Otra cosa no, pero suponer forma parte de mis recelos cotidianos. Me encantaría ver la cara de la gente que llega hasta mi blog buscando otros parámetros tan amplios presentes en las palabras puta y zorra ( que no animal) y se encuentren con mis líneas llenas de arañazos, desvehículadas en la misma medida que centradas, y chirriantes para ciertas miras. Es puro elegio a la discordia colorida.

Voy a permitírmelo, ¿por qué no? es mi blog, es mi espacio, son mis reflexiones y yo decido cómo me de la gana. Puesta a estereotipar, imagino el perfil de persona que en un buscador incluye las palabras puta zorra para dar rienda suelta a sus destreza de espaciosidad, opulencia y consuelo. Hablo, de quienes estáis pensando, un varón jóven pero también pienso en los maduritos, maduros. En fin, ¿qué puedo contaros que vosotrxs mismxs no hayáis pensando ya?. Os saludo a todos, desde aquí pese a que en este caso sea vuestro segundo plato que además lo sirvo en frío, indigesto y con la idea de producir malestar, no digo vómito, más bien algo con retortijones.

Para que os hagáis a una idea, así como ejemplo, la entrada "astutas, putas y zorras" tiene en un mes 278 páginas vistas y la siguiente entrada a ésta en número tiene 67 páginas vistas.
¿Vieron mi asombro?

11.5.12

minifaldas, velos, escotes y tacones

Hace un par de días una chica me dijo que las mujeres musulmanas debían quitarse de una vez el velo y ser libres, lejos de las ataduras de los hombres. Eso me pareció un buen razonamiento. Cuándo le dije que se mirase a ella misma como mujer de occidente, libre y supuestamente como se creía lejos de las ataduras de los hombres, le pregunté que  por qué entonces ella llevaba una minifalda tipo cinturón y unos tacones de aguja para morir de infarto sin meterme mucho con su camiseta ceñidita. Me dijo, que por supuesto no era lo mismo ni de lejos. Qué no tenía nada que ver con ninguna dominación, ni con los hombres, ni con sumisión, ni con gustarle a los demás, ni con mujer-objeto ni mujer-escaparate. Justo esa era la respuesta que yo espera escuchar de ella. Siempre es mejor ver y criticar la paja en el ojo ajeno. Lo nuestro nunca es como lo de los demás, siempre es mejor, siempre es bueno y positivo, somos occidentales, ¿qué más se puede decir?. Ella por supuesto que no estaba vestida para seducir a los hombres, por supuesto, iba vestida de una forma muy cómoda y poco heteropatriarcal, por supuesto. Además, por supuesto, que no buscaba la devolución de la mirada de los hombres en ella. Evidentemente. No buscaba para nada con su forma de vestir la aprobación masculina.

El desconocimiento, la arrogancia, la ignoracia y la supremacía sólo pueden traer otros complejos que mascarados son el fiel reflejo de la cultura que nos envuelve y por tradición no ponemos en cuestión. Es así de fácil.

Hay chicas que prefieren seguir con los ojos vendados pero con minifalda antes que admitir lo que no quieren oir.

Ya lo decía Einstein, ¿qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?