22.10.12

Historia(s) sin performatividad política


Las películas que muestran relaciones lésbicas me hacen estar conflictuada. Entro en uno de esos vaivenes que me hacen habitar en un bucle infinito. Una piensa que las guionistas, las  directoras y algunos directores que se han adentrado en estos lares son valientes por el simple hecho de poner sobre la mesa un tema que hasta no hace muy poco era tabú e inimaginable de visibilizar en el cine sino era por medio de capas de significado hilado con tejido muy fino. Pero no estoy de acuerdo en que se puedan contar de cualquier manera incluyendo con ello discursos peyorativos que contribuyan a negativizar la imagen social y política del colectivo de lesbianas. También me parecen muy valientes las actrices que deciden protagonizar este tipo de personajes porque participan de esa visibilidad y le ponen nombre. Supongo que los prejuicios harán que muchas (actrices) opten por no realizarlos y esto no hace ni tan siquiera falta que explique los porqués.

Aún recuerdo cuando era adolescente y después de varios visionados de algunas cintas como “Tomates verdes fritos” o “Color  de púpura” entre otras, una aprende a leer entre líneas y a vincular la amistad de las dos protagonistas a un amor homosexual escondido que no todo el mundo sabía interpretar o más bien se atrevía ni siquiera a dilucidar. Historias de insinuaciones dónde nada se nombra.

Hace años que persigo con obsesión películas que narren otras formas alternativas de amar que rompan con el paradigma heterosexual. He recorrido varios festivales y seguiré haciéndolo pero cada vez lo hago con más conflictos, cada vez que tengo la oportunidad de ver una película donde se desarrolle una relación lésbica me lleno de emoción y excitación hasta que tras verla entro como digo en un eterno conflicto conmigo misma y con lo que recibo virtualmente.

No me es fácil concretar qué es lo que más me molesta de esas películas. Lo cierto es que siempre pienso que ¿si es necesario regocijarse en los prejuicios y los tópicos? ¿Si acaso no es posible narrar desde otras perspectivas que no sean la de un punto de vista hetero-normativo aunque se esté contando una historia de amor entre dos mujeres? Sí, son historias de mujeres pero cortadas por el patrón hetero-patriarcal.  

Sé que todo esto que estoy escribiendo es muy generalista pero en casi todas las películas que he visto resalto de ellas como punto de unión que la locura y el drama son parte del sustento de los discursos de los personajes. Algunos muy mal construidos y carentes de peso político. Casi siempre una de las protagonistas es la lesbiana convencida que consigue “engañar” a una mujer que duda de su propia sexualidad desde fuera de ella, nunca desde dentro, y la convencida “engaña” a la dudosa para su propio beneficio haciendo que esta segunda se sienta casi siempre a la defensiva y no segura de lo que está haciendo porque el deseo al final no es cosa de mujeres.  Otro apartado aparte merecería el que dedican en este tipo de películas al sexo entre las protagonistas.  (queda pendiente para otro post)

Echo en falta buenas construcciones de los personajes tanto desde un punto de vista emocional, como psíquico, y estructural y sobre todo que sea dentro de un marco político social que contribuya a cambiar paradigmas y originar nuevos imaginarios colectivos. Echo de menos una buena historia que transcienda del tema lésbico para pasar a otras posibles posiciones vitales. Echo en falta la naturalidad y la seguridad de hacer ver que hay mujeres que aman a otras mujeres y no están taradas, ni toda su vida es un drama con su familia, su madre, su entorno o su día a día.

8.10.12

Las leyes son como las mujeres están para violarlas


dese mi blog, mi pequeño espacio, condeno las palabras de José Manuel Castelao esperando que la apología de la violencia hacia las mujeres propulsada por este "señor" no quede impune. La perversión queda además en hacernos ahora creer que él no quiso decir exactamente eso sino que no sabemos interpretar una broma. Vestir a la violencia de broma es quizá más condenable todavía. Tan viejo como tirar la piedra y esconder la mano. Estoy muy harta, muchooooo, de "señores" como éste.
 
 
Estamos inmersxs en una sociedad terriblemente enferma y agónica que produce seres podridos y llenos de odio hacia las mujeres como José Manuel Castelao. Que un político diga a bocajarro, tranquilamente, sin ningún tipo de pudor, y con la boca abierta que “las leyes son como las mujeres están para violarlas” me produce una repugnancia indomable hacia el ser humano. Lo que viene siendo convertirme tranquilamente y con toda la rabia del mundo en una inmejorable misántropa.

Si esto es delito o no, no es algo desde lo que desde mi punto de vista me joda más. Para mí lo es, la apología de la violencia tendría que merecer cárcel inmediata y un repudio social de cagarse vivo. De no poder casi salir a la calle por la vergüenza social. Pero yo no soy jueza ni legisladora.

Tampoco veo grupos de mujeres condenándolo al ostracismo y deseándole lo peor que se le puede desear a alguien. Las mujeres hemos sido educadas para aguantar carros y carretas. (por favor, quien pueda que me demuestre lo contrario pero con fundamento, por favor, absténganse de demagogias baratas)

Para mí la cuestión es sobre si estamos preparadas para levantarnos contra estos indeseables machistas. Y mi respuesta es que NO.  Mientras mujeres de su partido como Soraya y Mª Dolores están en el Vaticano mirando cómo se beatifica a otro "señor" ataviadas con sus velos negros sobre sus cabellos lejos de importarles nada que no sean ellas velan seguir perpetuando hasta la eternidad su papel de madres, esposas abnegadas dentro del abrazo del patriarcado sin rechistar. Esperando a que su modelo de mujer-madre-sufriente pero entregada al marido-padre-esposo envuelva y redima a las descarriadas.

Lo realmente delicioso es también que este "señor" de nombre José Manuel Castelao dimita así tan tranquila y campechanamente, alegando como si fuésemos payasas, que su renuncia es por problemas personales y que en realidad con esa frase quiso decir otra cosa.

Y ya está.

Esto lo arreglamos así y punto.

Este "señor"  indeseable,  presidente del consejo general de ciudadanía española en el exterior, político del Partido Popular,  INSISTO DICE  que las mujeres estamos para violarnos y que en realidad con esto quiso decir otra cosa. Tararí, tararí.
Añade también que la frase la dijo en un ambiente distendido y que iba con otros derroteros...encima nos toma por IMBÉCILES, ESTÚPIDAS Y TONTAS. Es que en los ambientes distentidos se puede decir de todo porque no son de este mundo, ¡no te jode!

Pero No hay problema. Por lo que he leído se encuentra muy dolido por cómo había transcendido la polémica y sin ganas de hablar. Pobriño. Claro, ahora querrá y todo compasión. Él no ha querido decir eso y así lanza la pelota al espectodorx haciéndonos responsables de su irónica frase y posterior sufrimiento al que ha sido sometido a través de las redes sociales. Y así se forma el monstruo patriarcal.

Pese a sabiendas que Castelao nunca leerá esto le diré al viento que para mí no es otra cosa que un ser monstruoso fruto de una sociedad que le sale más rentable este tipo de malas personas que apostar por una educación sana basada en el respeto y la tolerancia de todo tipo de diferencias.  

Ana Mato, la ministra de Igualdad, no sé muy bien dónde está en momentos como este, en vez de estar condenado públicamente las palabras de este monstruo , probablemente esté haciendo guías didácticas sobre la igualdad para los seguidorxs de Castelao. Para todxs aquellxs que sigan pensando que las mujeres somos la costilla de Adán.

Desde aquí también pido que los Ministerios se ganen con esfuerzo y méritos profesionales NO en tómbolas gratuitas, ni que se den a personas que no estén concienciadas de lo que tienen entre manos.

Al resto de las mujeres adormecidas, sigan así, total ya llevamos toda la historia, ¿qué nos importa unos milenios más? ¿Verdad? Nuestras hijas que se lo peleen ellas que es mejor pasar la tarde en la peluquería haciéndonos las uñas o pensando que hay cosas más importantes. O quizá mejor, siempre podemos hacer lo que venimos haciendo hasta ahora, MIRAR PARA OTRO LADO.

 

2.10.12

Lo que me salga del coño.


Imagínense sentadxs en un espacio dentro de un museo, una galería, una sala de exposiciones, o un teatro o una sala sin más, por ejemplo. Esperando que dé comienzo una performance. Pónganse cómodxs, o no tanto… la incomodidad también es una estupenda actitud, pero sobre todo y ante todo critiquen, analicen, relacionen, relájense, tóquense si así lo desean y si tienen tiempo y ganas pruébenlo a hacer en su casa no tiene efectos secundarios a corto plazo pero sí a largo. Igual está interesada.

Viajemos al año 1975 de la mano de la artista Carolee Schneemann. En esta performance ella salía cubierta con una sábana que más tarde se quitaba cuándo subía a una mesa dónde desnuda y manchada con tinta negra hacía énfasis en el concepto de lienzo como objeto de una obra. Aparentemente y hasta ahí, todo bien, tranquilo, sin sobresalto. Luego adoptaba poses de modelo de dibujo y leía fragmentos de su libro Cézanne, she was a great painter (1976) en el que ironizaba sobre la situación de las mujeres en la historia del arte institucional patriarcalmente hablando, evidentemente. La parte más interesante viene cuando ella lanza el libro (cuánta catarsis contenida y esparcida)  y saca de su coño deliciosamente tranquila un largo rollo de papel escrito, una vez extraído a partir de ese maravilloso ritual, ella lo lee recitando reivindicaciones de las mujeres sobre las diferentes sexualidades. ¿No me digan que no es bellísimo?

http://www.caroleeschneemann.com/

Me seduce ella como artista, me envuelve su obra y su puesta en escena, los significados de esta obra son infinitos y yo una entusiasta. Con esta acción tira por el suelo los conceptos de autoría, genio y originalidad que tanto dan que hablar al sistema de arte institucional y que a mí tanto me chirrían también. ¿Usamos dinamita ya? .Tiempo al tiempo. Por otro lado reivindica una sexualidad propia en unos años duros, mediados de los 70,  yo ni siquiera había nacido. Fíjate, que a día de hoy veo esta acción y la relaciono con lo que a veces me encuentro ahí a pie de calle, de instituto, de colegio, de colegas, de mercado o de vecindad y miro al cielo hipnotizándome con el vuelo de los pajaritos para imantar a la paciencia y no dar de comer a la úlcera.

Pienso ahora en toda la gente que diariamente me recuerda todo lo muchísimo que hemos avanzado. Yo creo que lo hacen por mi úlcera. Y con eso, piensan que nos podríamos cruzar ya de brazos. Ya está todo hecho, para muchxs, nos quejamos de vicio para otrxs. Y yo soy una insaciable para mi entorno, ¡¡Ja!! qué más quisiera yo…lo que pasa es que no puedo dejar de analizar, qué es muy distinto. Nunca es suficiente y la memoria juega todo el tiempo malísimas pasadas en el sistema-recuerdos.

En el año 1995, Carolee realizó esta misma acción pero con un grupo de siete mujeres y documentándola en un hermoso vídeo de 12 minutos realizado por María Beatty. Esta nueva versión fue titulado como Interior Scroll-The Cave dónde la artista estaba dentro de una cueva con esas siete mujeres. Cada mujer extraía el rollo de su coño con más o menos rapidez, siempre es importante disfrutar del momento y lo iba leyendo con una gran seguridad (esto es muy importante). Estaban en una cueva con todo lo que eso significa…usan el número siete con todo lo que eso también significa...y ahí lo dejo.

Me gusta la polisemia. No sé si lo he dicho ya.
 
 
 
 
La fotografia es una de las 13 que documentan la performance " Interior Scroll"  realizada en 1975. Gelatina de plata. Moderna Museet, Estocolmo.