14.3.13

Indecisa en una cacharrería


Desde hace una temporada pienso en hacer deporte. Pero no encuentro ninguno que me atraiga lo suficiente. Tampoco encuentro un momento en el día para poder realizarlo. Lo cierto es que me apetece soltar la furia y la rabia que acumulo cada semana. Quiero aprender de alguna forma a canalizar mis frustraciones y mis agresividades, y cómo esto no me lo enseñaron ni en la escuela ni en familia, ni yo he aprendido a hacerlo durante todo este tiempo, pienso que tal vez hacer deporte sea una posible solución a esa descontrolada ansiedad que arrastro cuándo el cuerpo me dice que llegó a su tope.

Pienso en el boxeo pero no me gusta la violencia. Pienso en el kárate o en Judo y no me veo. Me gusta montar en bicicleta o salir a pasear pero no me proporcionan el desahogo que yo busco. Quiero un deporte de mucha acción que me deje rota, exhausta pero que no sea violento. Y esto así tal cual es la paradójica de mi vida.

Nunca he hecho deporte más allá que el reglamentario en el colegio y en el instituto. Y sí, yo era una de las que suspendía gimnasia, ahora ya puedo decirlo sin sentirme ridícula y sin ver cómo todo el mundo se muere de risa. Cuándo tenía unos 6 o 7 años mi madre me apuntó a gimnasia rítmica, creo que duré como unos 6 meses, no llegué al año, me parecía sumamente insoportable tener que ir a hacer algo en lo que yo me veía como una elefanta en un taller mecánico. Nunca aprendí a nadar por miedo al agua pero de esos miedos que se convierten en fobias y sólo corro en caso de perder el autobús o similares. ¡Ah!, sí y unos meses fui con una compañera del curro a hacer aerobic pero lo dejé también, ya que giraba siempre del revés al resto y me era muy molesto. Con este currículo deportístico ahora pasados los treinta quiero hacer deporte ¡toma ya!

Estoy pasando unas semanas trepidantes en cuánto a mi estado nervioso se refiere, de esas que el insomnio forma parte de mi paisaje nocturno y los sudores fríos, agobios, dolor en el pecho y sensación de angustia pueblan mi agitado insignificante universo.  Ya lo he vivido muchas más veces desde que tengo recuerdos, sólo que ahora, es más intenso y le pongo nombres a todo. Por eso dejé entre otras cosas de fumar y aparqué mis gin-tonics. Ahora estoy igual pero sin fumar ni beber lo único que hago más que antes es follar pero ni siquiera el sexo puede del todo con mi irritación.

Por eso quiero hacer deporte para complementarme…

No tengo chándal. ¿es grave?

 

2 comentarios:

  1. Es grave, pero no crónico. Mi relación con el deporte también está truncada por el contrapelo y el sedentarismo, pero un par de pantalones de chandal o tres sí que rulan por mi armario. Como yo siempre he sido muy de prótesis, te aconsejo un deporte con raqueta, stick o similar. O si no uno grupal y al aire libre, tipo fútbol o rugby, por lo de hacer manada...

    Y visita el Decathlon, mujer, pero ya...

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  2. Creo que al final voy a hacer bici estática. Soy una clásica empedernida. Lo sé.

    Ahora sólo tengo que decidir cuándo empiezo ;)

    Me ha entrado la risa con tu comentario. Jugar al fútbol dices ajajajajajajjajajaaaa o al rugby ajajajajajaa como se nota que en esta faceta AÚN no me has visto/conocido.

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