14.5.14

de dentro y fuera. la memoria del caracol









…pues sí, sí, somos todos cuerpos transfronterizos, mutables, en constante cambio, construidos social, cultural y políticamente. Sí, sí, desde que la posmodernidad nos lo dejó caer yo ya no pienso en otra cosa y además creo firmemente en ello pero es que la realidad es otra cosa.


¿Cuánto hay de biológico, cuanto de aprendido y cuanto de construido? Y sí, esta vez quiero las proporciones exactas aunque claro varíe evidentemente de una persona a otra y de un contexto a otro. Y esas variables a la vez varíen en función de otras subcategorías y bla, bla, bla. Digo a todo que sí pero repito la pregunta:


¿Cuánto hay de biológico, cuanto de aprendido y cuanto de construido?


“tú has sido siempre así, nunca cambiaras, ¿a quién quieres engañar?”


“Hay cosas que nunca cambian y eso tú lo sabes”


Yo no perdono y no olvido. Porque  para perdonar y olvidar se necesita un cambio, una mutación, una responsabilidad, un esfuerzo, una actitud, se necesita querer cerrar una puerta para abrir otra. Y no, no es lo usual entre nosotrxs. El cambio necesita tanto que no estamos dispuestxs a hacerlo fácilmente. Para que algo cambie tiene que haber un detonante y hay personas que nunca llegan a ese detonante.


Yo no perdono y no olvido. Y sí todos somos todo el rato Foucault, Freire, Derrida, Preciado, Federici, y todxs esxs autorxs que leemos a diario pero en la vida real en el mundo de la calle y del barrio, en el mundo de las relaciones interpersonales no cambiamos de asiento, ni somos críticxs, ni usamos mucho el criterio. ..Que no, que no, que el pensamiento no puede tomar asiento, que el pensamiento es estar siempre de paso, de paso…dice Aute en una canción que me pone los pelos de punta.


“Pues, entonces, te vas a quedar sola”


Ya, casi, casi lo estoy consiguiendo.




"Estás llena de rencor"




Bueno, esas son tus gafas. Yo llevo otros cristales.




No perdono ni olvido. A veces recuerdo con lagunas. La memoria es traicionera y si bien recordarnos lo que creemos que sucedió sabemos que nunca se recuerda de igual forma. Porque nuestros recuerdos no son lineales ni nuestra memoria sabe de espacio-tiempo. Si bien la memoria puede traicionar el dolor ocasionado no.


Me he pasado media vida entre la teoría y la práctica. Entre lo biológico y lo cultural. Entre lo lo aprendido y lo adquirido de forma crítica, entre lo que pienso y lo que digo/hago. Y sigo enrollada en ello. Y sigo mirando hacia adelante llena de teoría y perdida en la práctica. Y pasan los días y el desgaste emocional pasa factura. Y vivo intentando salir airosa de ciertas situaciones al más modo “método” Supercalifragilisticoexpialidoso. Salir airosa es otro método de camuflaje porque en cierta medida no quiero salir airosa pero el hecho de hacerlo es ya en sí mismo una práctica performativa. Y aquí subrayo el bucle.


No perdono ni olvido porque no cambiamos, queremos hacerlo pero la siesta que es alta comodidad tira mucho. Y las cabras también que tiran y apuntan siempre al monte.

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