16.5.14

¿Homofobia? pues, yo no he sido lo siento.


Nos educan en un contexto marcadamente heterosexual y violento que tiende a reprimir, invisibilizar y estigmatizar las relaciones que podrían darse fuera de esa heterosexualidad obligatoria.
Desde que naces te hacen ser heterosexual a la fuerza y por todos los medios, soportes, acciones, deberes, obligaciones, deseos y prohibiciones.
Lxs heterosexuales para reforzarse en esa marca rehúsan diaria y concienzudamente de cualquier otra posible sexualidad que no sea la normativa, la heterosexual, es decir, la válida como buena. La legitimada.
De todxs lxs heterosexuales que conozco ningunx de ellxs asume la homofobia, transfobia, bifobia, como algo integrando, interiorizado y asumido como algo natural en nuestra cultura, en nuestras relaciones y en nuestras acciones diarias. Ningunx se asume como homófobx.
Al parecer para lxs heteros la homofobia es un invento que lxs sujetos de sexualidades no normativas nos hemos inventados para hacer el mal en la tierra y acusarles además a ellxs.
Pero…en mi casa mi padre usa maricón como insulto todo el rato, yo no me siento cómoda paseando con mi mujer de la mano por las calles de mi barrio, en determinadas situaciones no me sale de forma natural decir que estoy casada con una mujer, no puedo besar a mi chica en un bar sin que nos miren todxs y nos sintamos amenazadas, el día de mi boda rellené un papel que decía D. y Dña, siento que a veces doy más explicaciones de las que cualquier hetero daría sobre temas relacionados con mi forma de vivir. La relación con mi madre es tensa desde que le dije que era bollera. Tengo que dar justificaciones todo el rato si hablo de que queremos ser madres y siento que si conozco a alguien tengo que decirle tan pronto como pueda que soy bollo para que luego no piense que le he ocultado algo.
Vivimos en un mundo heterosexual contextualizado en cada caso. En dónde las series, las películas, las historias, la vida en general y en particular son marcadamente heterosexual, dónde todos los ejemplos que nos ponen son dirigidos a público heterosexual, los anuncios, la forma de vida, los referentes, todo es heterosexual.
Luego llegas tú, con tu bollería por delante, y cualquier aspecto que hables que tenga que ver con tu vida te es tachado de parcial, de repetitiva, de cansina con el tema que te preocupa, y de que solo sabes hablar de lo mismo: de mujeres y de bolleras a todas horas.
Si logras profundizar con algún hetero sobre homofobia el tema se vuelve más desquiciante aún. Nadie ha visto, ni oído, ni jamás ha hecho un acto homofóbico. Ningunx. Jamás. Es más te miran rarísimo si les dices que hay homofobia en cada pelusa del suelo. Paradójicamente todo el mundo en masa condena la homofobia y defiende los derechos de la comunidad homosexual pero lo que nadie dice es que lo hacen desde lejos y con la boca pequeña. Eso es parte de la letra pequeña esa que nadie lee.
Tiene ovarios que hasta yo misma asuma públicamente que haya tenido y aún tenga resquicios de ataques lesbofóbicos hacia mi propia persona y que lo que me impedía aceptarme era precisamente mi lesbofobia interiorizada y  tiene también ovarios que el mundo hetero esté ahí en la lejanía creyendo que apoyan causas por las que sinceramente ni les va ni les viene.
Como dice mi madre: “está muy bien ser homosexual y es muy respetable hasta que te toca en casa, entonces, eso es harina de otro costal”
Moraleja: la homofobia es un invento de la cultura transmaricabollera. Desde luego como (soy) sois.

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