16.12.16

5 horas absorta

Ahora no tengo tiempo para escribir ni para pensar y esto es fruto de mucho esfuerzo. Ya no tengo insomnio pero a la vez me he interesado por la física cuántica relacionada con el espacio pictórico. Me obsesiona el clima y sus posibles variables apenas perceptibles en cambios decimales y la implantología digital. Diciembre es solo una forma más de contar. Los números impares me dan seguridad. 2017 suena futurista aunque nunca lo será. Ser mamá bollera es lo más activista que he hecho nunca. Cada día estoy más lejos de la gente y el contacto físico comienza a apremiarme como una losa que un día me aplastará por completo.

No tengo deseos confesables para el nuevo año.

No hay comentarios:

Publicar un comentario